
La Base de la Reserva Aérea de Homestead, ubicada en el sur de Florida y a poco más de 90 millas náuticas de Cuba, es candidata para recibir los modernos cazas de combate F-35 Lightning II, que sustituirían a los actuales F-16 operados por la 482.ª Ala de Combate.
El congresista cubanoamericano Carlos Giménez aseguró en un evento que la incorporación de estos aviones representaría un refuerzo estratégico para la seguridad nacional de Estados Unidos, informó NTN24.
El legislador republicano también lanzó críticas al régimen cubano y afirmó que Washington necesita mantener una capacidad militar preparada ante posibles amenazas en la región.
Ante representantes de la empresa aeronáutica Lockheed Martin, autoridades locales y líderes empresariales del sur de Florida, Giménez destacó las capacidades tecnológicas del F-35 y defendió su presencia en Homestead por la ubicación estratégica de la base.
El congresista afirmó que Cuba representa un desafío para los intereses estadounidenses y señaló que la modernización militar en Florida permitiría responder con mayor rapidez ante escenarios de seguridad en el Caribe.
Un caza de quinta generación con tecnología avanzada
El F-35 Lightning II es uno de los aviones de combate más sofisticados desarrollados por EEUU. Fabricado por Lockheed Martin, pertenece a la categoría de aeronaves de quinta generación y combina capacidades de sigilo, sensores avanzados, guerra electrónica y recopilación de información en tiempo real.
A diferencia de los F-16 que actualmente forman parte de la flota de Homestead, el F-35 fue diseñado para reducir su detección por radares enemigos y operar en entornos donde la superioridad tecnológica resulta determinante.
La aeronave cuenta con sistemas que permiten compartir información con otras unidades militares, incluidos barcos, fuerzas terrestres y otros aviones, creando una red de combate integrada. El ejército de EEUU utiliza el F-35 como uno de sus principales pilares para mantener ventaja aérea frente a potenciales adversarios.
La iniciativa para Homestead contempla la llegada de 24 unidades del F-35 Lightning II, destinadas a reemplazar progresivamente los F-16 de la 482.ª Ala de Combate. En mayo de 2026, Giménez anunció que la base había sido seleccionada oficialmente como candidata para recibir estos aviones, aunque el proceso todavía depende de las aprobaciones finales del gobierno federal.
Un proyecto con impacto militar y económico
Giménez lleva más de un año promoviendo la modernización de Homestead. En junio de 2025 encabezó, junto a otros integrantes de la delegación congresional de Florida, una carta dirigida al entonces presidente Donald Trump en la que solicitó avanzar con el despliegue de los F-35 en la instalación.
Los impulsores del proyecto sostienen que la llegada de los nuevos cazas no solo aumentaría la capacidad defensiva de la base, sino que también tendría efectos económicos para el sur de Florida mediante nuevos empleos y mayor actividad vinculada al sector militar.
La Base de la Reserva Aérea de Homestead tiene una ubicación considerada estratégica por su cercanía al Caribe y su papel dentro de la estructura de defensa estadounidense. Para sus defensores, la incorporación del F-35 reforzaría la presencia militar de Estados Unidos en una zona considerada clave para la seguridad regional.
EEUU reactiva antigua base naval en Puerto Rico
La antigua base naval Roosevelt Roads, situada en Ceiba, Puerto Rico, ha vuelto a ganar relevancia dentro del dispositivo estratégico de EEUU en el Caribe. La instalación ha registrado movimientos de aeronaves, personal militar y unidades de respuesta rápida en un contexto marcado por el incremento de las tensiones regionales y las críticas de Washington al régimen cubano.
Las actividades incluyen vuelos durante horarios nocturnos y entrenamientos militares que han llamado la atención de los residentes cercanos. Según un reporte del diario español El Mundo, las operaciones se mantienen desde comienzos del verano y la actividad aérea continúa incluso después del anochecer.
Vecinos de Ceiba aseguran que la presencia militar ha modificado la rutina del área debido al constante movimiento de aeronaves. “Prenden los aviones casi todos los días, incluso por la noche. Parece que es para tenerlos listos para combate”, declaró Manuel Martínez, habitante del municipio, en declaraciones recogidas por el medio español.