
La Oficina Nacional de Estadística e Información (Onei) reveló que más de la mitad de los cubanos mayores de 15 años no tiene empleo ni busca uno, según datos publicados en la Encuesta Nacional de Ocupación (ENO) de 2024.
La tasa de ocupación, que mide el porcentaje de personas en edad de trabajar que está empleada, es de tan solo un 49.1%, lo que coloca a Cuba en una de las tasas más bajas de la región. Para poner esto en contexto, la media de América Latina y el Caribe fue de 58.9% en 2023, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
La situación de desempleo y la falta de oportunidades laborales son indicadores claros de la crisis económica que atraviesa el país. No obstante, la cifra de personas fuera de la fuerza laboral no incluye a aquellos que, pese a estar desempleados, buscan empleo activamente. Si se consideran estos últimos, la tasa de desempleo en Cuba es de solo un 1.6%, una de las más bajas de América Latina, aunque este dato refleja solo la parte visible de la crisis.
📊 La Población Fuera de la Fuerza de Trabajo (PFFT), representa el 50,1 % de la población de 15 años y más. De ella, el 63,5 % es del sexo femenino y el 36,5 % del masculino. Por zonas, el 74,2 % se encuentra en la zona urbana y el 25,8 % en la rural.
🧵👇🏻— Oficina Nacional de Estadística e Información Cuba (@CubaONEI) July 22, 2025
La Encuesta Nacional de Ocupación también reveló que más de la mitad de los trabajadores cubanos tiene más de 45 años. Con una edad media de 44.3 años, el empleo en la Isla está marcado por un envejecimiento de la fuerza laboral. De los empleados, el 48.8% tiene entre 45 y 64 años, mientras que el 47.3% de los desempleados se encuentra entre los 15 y 34 años.
Este envejecimiento del mercado laboral es una consecuencia directa de la crisis demográfica que afecta al país. En 2024, más de un cuarto de los 9.7 millones de cubanos tiene más de 60 años, lo que convierte a Cuba en uno de los países más envejecidos de América Latina y el Caribe.
La falta de mano de obra joven, consecuencia tanto de la emigración masiva como del envejecimiento de la población, está afectando gravemente la capacidad del país para sostener su economía y su desarrollo social.
La disminución de la población en Cuba ha alcanzado proporciones alarmantes. En 2024, la Isla perdió más de 300.000 habitantes, un descenso atribuido a la baja natalidad, el envejecimiento de la población y, sobre todo, a la creciente emigración de ciudadanos en edad laboral.
Con solo 71.000 nacimientos registrados el año pasado, la cifra más baja en décadas, y un cuarto de la población con más de 60 años, Cuba se enfrenta a una crisis demográfica sin precedentes.
La crisis demográfica y el éxodo masivo están íntimamente relacionados con la crisis económica que vive el país. El sueldo medio real en Cuba ha caído un 33.5% entre 2021 y 2024, según datos de expertos como Pedro Monreal, lo que ha empujado a miles de cubanos a buscar un futuro mejor en el extranjero. Este éxodo ha sido motivado, además, por la falta de expectativas de desarrollo económico y social dentro de la isla, sumado a la escasez de recursos y la falta de una verdadera infraestructura laboral.

