
El reguetonero cubano Abel Díaz Rodríguez, conocido como El Chulo, negó cualquier relación con la banda Latin Kings tras permanecer detenido desde el 22 de enero en el centro migratorio Florida Soft Side South, en Estados Unidos, instalación que los propios reclusos llaman “Alligator Alcatraz”.
El artista habló por teléfono con la periodista Maylin Legañoa, rechazando las acusaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y denunciando las condiciones del recinto donde espera la resolución de su caso.
“Yo no sé qué es eso. Todo lo que he hecho en mi vida es música”, declaró el cantante durante la conversación. Insistió en que jamás tuvo contacto con integrantes de esa organización.
También recordó que en 2017 cumplió cerca de 350 días de cárcel en Tampa y aseguró que en ese periodo no sostuvo vínculos con pandillas. “Nunca en mi vida”, reiteró.
El intérprete aprovechó la llamada para describir el día a día dentro del centro de detención. Señaló que los internos solo pueden bañarse dos veces por semana y que la iluminación permanece encendida todo el tiempo, lo que dificulta el descanso.
“Creo que esto es lo peor que he pasado en mi vida”, afirmó. Sus palabras se suman a otras quejas reportadas por migrantes retenidos en instalaciones similares del sur de Florida.
Mientras tanto, ICE mantiene su postura. La agencia lo clasificó como “criminal peligroso” y sostiene que existen indicios de un supuesto vínculo con los Latin Kings. Además, recordó que Díaz Rodríguez fue condenado en 2017 por intento de asesinato en segundo grado y agresión agravada con arma mortal. Según el expediente oficial, desde 2018 pesa sobre él una orden final de deportación.
La familia del músico rechaza esa caracterización. En declaraciones al periodista Javier Díaz, de Univisión, Eleannys Almanza, expareja del reguetonero y madre de su primer hijo, defendió su conducta. Lo describió como un hombre dedicado al trabajo y a sus hijos. “Es una persona centrada. No usa drogas ni busca problemas. Siempre ha luchado por su familia”, sostuvo. También negó cualquier relación con grupos violentos.
El entorno cercano cuestiona que las autoridades lo presenten como un riesgo para la seguridad pública y considera que el proceso no refleja su trayectoria personal ni profesional.
En los últimos años, El Chulo mantuvo actividad constante en la escena urbana, con presentaciones y lanzamientos dirigidos a la comunidad cubana dentro y fuera de la isla.
El futuro migratorio del artista permanece incierto. ICE evalúa su posible deportación a Cuba o a un tercer país, mientras sus abogados preparan recursos legales. Por ahora, sus allegados piden prudencia y evitan nuevas declaraciones hasta conocer la decisión oficial.
Desde el centro de detención, el reguetonero envió un mensaje a sus seguidores. Agradeció el apoyo de la diáspora y de su familia. “Que sea lo que Dios quiera”, dijo.