
La justicia argentina ha imputado a dos empleados del hotel Casa Sur de Palermo y a un amigo estadounidense del fallecido músico británico Liam Payne por su presunta relación con la muerte del artista.
Los cargos incluyen “suministro de estupefacientes” y “abandono de persona”, en referencia a los eventos que ocurrieron en las horas previas a la caída mortal de Payne desde el balcón de su habitación.
Rogelio “Roger” Nores, empresario estadounidense y amigo cercano de Payne, ha negado rotundamente las acusaciones. En una entrevista concedida al Daily Mail, Nores aseguró que nunca abandonó al exintegrante de One Direction, afirmando que estuvo con él en el hotel en varias ocasiones el mismo día del accidente, y que se retiró del lugar menos de una hora antes del suceso.
“Jamás abandoné a Liam; fui a su hotel tres veces ese día y me fui 40 minutos antes de que esto sucediera. Jamás me imaginé que algo así sucedería”, declaró el amigo.
El empresario imputado destacó que había al menos 15 personas en el lobby interactuando con Payne cuando él se marchó.
El informe toxicológico reveló que el cantante tenía cocaína, alcohol y un antidepresivo en su sistema al momento del accidente. La investigación ha señalado que el consumo de estas sustancias, sumado a la caída, sugiere que Payne no estaba plenamente consciente cuando ocurrió el incidente, descartando la hipótesis de suicidio y sugiriendo una posible falta de control sobre sus reflejos.
La justicia ha ordenado una serie de allanamientos en los domicilios de las personas imputadas, quienes respondieron al llamado judicial, presentándose voluntariamente ante el tribunal y entregando sus pasaportes. Debido a esto, el fiscal Andrés Madrea, responsable de la investigación, optó por mantenerlos en libertad mientras se reúne más evidencia.
Según el fiscal Madrea, el amigo de Liam, quien lo acompañaba en su estadía en Buenos Aires, enfrenta cargos de “abandono de persona seguido de muerte” y de “suministro y facilitación de estupefacientes”, lo que conlleva una pena de entre 5 y 15 años de prisión. Además, los dos empleados del hotel fueron señalados por haberle suministrado drogas a Payne en dos ocasiones, de acuerdo con la evidencia recabada.
La justicia también ha comenzado a analizar 800 horas de grabaciones de cámaras de seguridad, así como el teléfono celular y la computadora personal del músico, con el fin de esclarecer los detalles de sus últimos días en el hotel y determinar la participación exacta de los imputados.
La autopsia de Liam Payne
La autopsia del músico reveló que Payne carecía de “reflejo de conservación” al caer, una conclusión respaldada por las toxinas halladas en su sistema, lo que indica que estaba en un estado de disminución de conciencia. Esta condición refuerza la teoría de que el músico no estaba en pleno control de sus facultades en el momento del accidente.
En medio de esta investigación, el exintegrante de la banda musical fue trasladado a su país de origen el miércoles pasado. Tras una demora de 18 días, su padre, Geoff Payne, recibió el cuerpo luego de que se completaran pruebas adicionales de la autopsia en Argentina. El fiscal Madrea, además, solicitó el secreto de sumario para proteger la información recabada en los procedimientos judiciales.
La jueza Bruniard, quien supervisa el caso, deberá decidir cuándo se llevarán a cabo las declaraciones indagatorias de los imputados y si procede con sus detenciones. Mientras tanto, la investigación continúa, y los detalles sobre las circunstancias que rodearon la trágica muerte de Liam Payne siguen siendo objeto de un exhaustivo escrutinio.