
El reguetonero cubano Drayoan Linares, conocido artísticamente como El Dray, vivió un emotivo reencuentro con su padre, Yoan RCA, después de cinco años sin verse.
El inesperado encuentro tuvo lugar en los camerinos de un concierto en Matanzas, donde Yoan, también rapero y manager de su hijo, sorprendió al joven de 20 años antes de que subiera al escenario. El padre, que vive en Estados Unidos, no pudo evitar llorar al abrazar a su hijo; lo dejó siendo un niño y ahora lo encontró no solo convertido en un hombre, sino también en una de las mayores promesas del movimiento repartero en la Isla.
Ver esta publicación en Instagram
El intérprete de El ciclista, quien comenzó a desarrollarse como artista en el último año mientras cumplía el Servicio Militar Activo, expresó en una entrevista reciente lo importante que es su padre para su carrera musical.
“Mi papá es mis ojos, ve cosas que yo a veces no veo”, afirmó el joven. Además, destacó el orgullo que siente su padre al verlo alcanzar logros que quizás él no pudo tener en su momento.
Ver esta publicación en Instagram
Originario de Alamar, en Habana del Este, El Dray ha contado que tanto su papá como su abuela siempre supieron que él terminaría en la música, aunque nunca lo presionaron para seguir ese camino.
Esta libertad le permitió desarrollar un estilo único que ha capturado la atención de figuras prominentes en la música cubana.
Alexander Delgado, líder del grupo Gente de Zona, ha estado trabajando en la producción del primer álbum de su coterráneo, y no escatima en elogios para el joven talento. “Es un chamaco que está a otro nivel dentro del reparto. Tiene un timbre único, y baila con una energía que pocos tienen”, expresó Delgado.
El Dray, que ha estado de gira por Perú este año, ha demostrado tener una versatilidad vocal y una presencia escénica que lo distinguen dentro del género.
Ver esta publicación en Instagram
El Dray ha sido definido por colegas como Osniel LKimii como un “fenómeno”. Su música no solo incluye elementos del reparto, sino que también incorpora influencias del jazz, el afrobeat, la salsa y el rap.
Además, en sus canciones, el joven intérprete suele incluir solos de guitarra eléctrica y lidera las coreografías en sus videoclips, demostrando así su amplio y peculiar talento musical.
Este reencuentro con su padre no solo refuerza la relación personal entre ambos, sino que también marca un hito en la carrera del joven intérprete cubano quien sigue consolidándose como una figura clave en la música urbana de la Isla.

