
El funeral del papa Francisco comenzará a las 10:00 a.m. (hora local de Roma) del próximo sábado en la Plaza de San Pedro, seis días después de su fallecimiento a causa de una insuficiencia cardíaca y un derrame cerebral, informó CNN.
Antes de la ceremonia, el cuerpo estará en un ataúd abierto adentro de la Basílica de San Pedro, donde los cardenales y el público en general podrán rendir homenaje al difunto pontífice.
The body of the late Pope Francis will be transferred to St. Peter’s Basilica on Wednesday at 9:00 AM to lie in state until his funeral on Saturday morning at 10:00 AM.
The Holy See Press Office announced on Tuesday that Cardinal Giovanni Battista Re, Dean of the College of… pic.twitter.com/ObGjYl7Bi7
— Vatican News (@VaticanNews) April 22, 2025
El funeral será presidido por el cardenal Giovanni Battista Re, decano del Colegio de Cardenales, cuyos integrantes serán los encargados de elegir al sucesor de Jorge Mario Bergoglio.
El lapso entre el fallecimiento y la ceremonia fúnebre es el mismo que se aplicó cuando ocurrió el deceso del papa emérito Benedicto XVI. Como es costumbre, este evento espera la asistencia de miles de personas, entre ellas jefes de Estado.
Según el pronóstico de asistencia, la actividad podría superar las 50.000 personas que acudieron al funeral de Benedicto XVI en 2023 y a las 300.000 que estuvieron presentes en el de Juan Pablo II en 2005.
Se espera que numerosos líderes mundiales asistan al funeral del Papa Francisco. Entre los confirmados hasta ahora, se encuentra Javier Milei, presidente de Argentina, quien llegó a tener diferencias con el pontífice fallecido sobre políticas económicas.
Además, se espera la llegada del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; el de Francia, Emmanuel Macron; el primer ministro británico, Keir Starmer; el canciller alemán saliente, Olaf Scholz; el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski; y el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump.
La ceremonia de su funeral será más sencilla que las de papas anteriores. El Vaticano confirmó que se seguirán los ritos establecidos en el “Ordo Exsequiarum Romani Pontificis”, el libro litúrgico que detalla los procedimientos para funerales papales.
Sin embargo, fue revisado por Francisco el año anterior para adaptarlo a su visión de un funeral “de un pastor y discípulo de Cristo”, en lugar de una despedida que exalta el poder terrenal.
Según el testamento del Papa Francisco, su deseo fue tener una tumba sencilla, sin ornamentaciones, y con la única inscripción “Franciscus”. El pontífice solicitó que su cuerpo descansara en la Basílica Papal de Santa María Mayor, ubicada en Roma, al otro lado del río Tíber, en un lugar simbólico alejado de la pomposidad del Vaticano. Después del funeral en la Plaza de San Pedro, su cuerpo será trasladado a este lugar para ser enterrado, cumpliendo con su última voluntad.
El proceso para elegir un nuevo pontífice, conocido como cónclave, se iniciará poco después del funeral. Este proceso tradicional, que combina rituales religiosos y decisiones políticas, tiene lugar en la Capilla Sixtina, donde solo los cardenales menores de 80 años pueden votar. El cónclave comenzará alrededor de 15 días después de la muerte del Papa Francisco, y podría extenderse entre dos y tres semanas, dependiendo de los acuerdos entre los cardenales.
El entonces líder de la Iglesia Católica designó a 108 de los 135 cardenales elegibles para votar, lo que significa que una gran parte del cónclave estará compuesta por cardenales que probablemente elijan a un sucesor que continúe con sus prioridades pastorales.