
Michael Fernando Sierra Miranda, el reguetonero conocido como El Micha, habría solicitado la ciudadanía estadounidense antes de regresar definitivamente a Cuba, según reveló el periodista Mario J. Pentón en una publicación en Facebook.
La solicitud fue denegada por su falta de dominio del idioma inglés, un requisito indispensable en el proceso de naturalización. El reguetonero, que en el pasado criticó abiertamente al régimen cubano, tomó la sorprendente decisión de repatriarse, dejando atrás a sus hijos y a su exesposa en Miami.
Su retorno ha sido ampliamente difundido por los medios oficialistas del régimen, quienes ahora lo presentan como ejemplo del proceso de repatriación. “Su caso, insólito, está siendo usado por las autoridades cubanas como vitrina para promover la repatriación y el silenciamiento político de artistas incómodos”, expuso Pentón en su publicación.
Anteriormente, en una reciente entrevista concedida al pódcast SePoneWeno, El Micha explicó que su decisión se debió, en parte, a la presión económica y social que experimentó en Estados Unidos.
“He decidido venir para Cuba porque no quiero pagar más biles, no quiero que estén hablando de mí, en ese lugar nadie me dio nada, lo que quieren es arrancarte la cabeza”, expresó.
El Micha también ofreció una visión crítica sobre la comunidad cubana en el exilio, particularmente en Miami. Describió la vida en esa ciudad como una constante necesidad de aparentar estabilidad. “Aparentar que estás bien para que la gente piense que estás bien, a veces la gente está mejor que tú, todo es una farsa, todo es una mentira”, dijo.
Durante la entrevista, criticó duramente la industria musical en Miami, alegando que incluso los artistas con talento deben hacer “40 monerías” para obtener oportunidades. “La palabra ‘Cuba’ es la que da dinero allá”, aseguró, aludiendo a la explotación cultural como recurso de marketing.
El Micha no solo apuntó al sistema artístico, sino también a la precariedad laboral que enfrentan muchos inmigrantes. “Yo quiero morirme como un artista, no quiero morirme como un cargador de cajas de manzana, ni como un chofer”, sentenció.
Su caso es observado por analistas como un ejemplo de cómo el régimen cubano busca neutralizar a figuras incómodas mediante la repatriación. La narrativa oficial ahora lo presenta como un hijo que regresa agradecido a su patria.


“Bito Manue, tu no sabe ingle…”
pues que le vaya bien con los bandidos de los cuales salio corriendo. adios micha, no moriras como artista, sino como el mediocre que siempre has sido.