
El papa León XIV, de 71 años, fue diagnosticado con cáncer de pulmón tras una intervención quirúrgica realizada este martes en el Hospital Gemelli de Roma, donde los médicos extirparon el lóbulo inferior de su pulmón derecho.
Tras la operación, de aproximadamente 90 minutos, el pontífice despertó con normalidad y regresó a su habitación, informó la BBC. La intervención permitió determinar la naturaleza cancerosa del nódulo detectado durante revisiones médicas.
El Vaticano confirmó que se trata de un adenocarcinoma pulmonar. El equipo sanitario todavía deberá valorar los resultados adicionales para precisar los siguientes pasos de su atención.
La Santa Sede informó que la operación “concluyó con éxito” y que “el papa despertó con normalidad”. Posteriormente, añadió: “Tras un breve período de observación, regresó a su habitación”. El procedimiento estuvo a cargo del equipo de cirugía torácica del Gemelli, centro hospitalario que ha atendido a varios pontífices.
León XIV había anunciado personalmente la necesidad de operarse el domingo 11 de octubre, después del rezo del Ángelus ante los fieles congregados en la Plaza de San Pedro. Entonces explicó que el nódulo estaba “contenido” y había sido descubierto “en una fase muy temprana”, aunque los especialistas recomendaron retirarlo.
Dear friends, during some recent medical examinations, the doctors found a small, localized nodule in my lung. It was detected at a very early stage and is well-localized. The doctors believe that it is best to intervene, so, following their advice, I have decided to undergo surgery to remove it. The operation is already scheduled to take place in the coming days. I thank you for your spiritual closeness and entrust myself to your prayers.
— Pope Leo XIV (@Pontifex) October 11, 2026
Antes de la intervención, el Vaticano había indicado que el papa no presentaba síntomas de infección ni de enfermedad. Su agenda quedó despejada hasta el 20 de octubre para facilitar la recuperación. El anuncio inicial describía una lesión localizada, pero la confirmación del cáncer llegó después de la cirugía de este martes.
La llegada al hospital estuvo acompañada por una multitud que lo recibió con vítores y mensajes de ánimo. Desde la ventanilla trasera del automóvil, León XIV respondió con una sonrisa y saludos antes de encontrarse con el personal sanitario en las escaleras.
El cardenal Tarcisio Isao Kikuchi, de Tokio, relató en redes sociales que había mantenido una audiencia con León XIV el lunes. Según su testimonio, el papa le manifestó que físicamente no se sentía mal y que quería someterse cuanto antes a la operación para intentar mantener su viaje a Latinoamérica previsto para noviembre.
Ese recorrido tiene un significado especial por la visita prevista a Perú, país donde el pontífice ejerció durante años como misionero y obispo. Su interés en realizarlo fue señalado por Kikuchi, aunque la evolución médica será determinante para cualquier decisión posterior sobre sus actividades y desplazamientos.
El secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, reconoció su inquietud ante los periodistas: “¿Estoy preocupado? Sí, porque desde luego no me esperaba nada parecido”. También destacó la “serenidad” del papa y expresó confianza en su recuperación, pese a la sorpresa que provocó la noticia.