
La Oficina de Resolución de Anomalías de Todos los Dominios (AARO, por sus siglas en inglés), encargada de investigar los fenómenos aéreos no identificados (UAP, el término oficial para los ovnis), recibió 757 informes entre el 1 de mayo de 2023 y el 1 de junio de 2024.
De estos casos, 485 ocurrieron durante el período informado, mientras que 272 casos fueron reportados fuera de este marco temporal. Sin embargo, a pesar del aumento en los informes, la AARO no ha encontrado evidencia que sugiera actividad extraterrestre.
El director de la AARO, Jon Kosloski, aclaró que, aunque se han identificado anomalías, no se ha podido establecer una conexión con tecnologías o vida extraterrestre. La mayoría de los informes recibidos describían orbes, luces o cilindros, aunque algunos casos únicos mencionaban descripciones como “una medusa con luces intermitentes” o un “cohete plateado de seis pies de largo”, sin que estos casos fueran seleccionados para continuar la investigación activa.
Kosloski explicó que el aumento de informes no necesariamente indica un incremento en la actividad de los UAP, sino más bien refleja una mayor participación y denuncia por parte de los testigos. En total, la AARO resolvió 49 casos, identificando los objetos como globos, pájaros o drones. Otros 243 casos están en proceso de resolución, con sospechas de que los objetos también sean globos o drones. Sin embargo, 444 casos no contaban con suficientes datos para avanzar en la investigación, y la oficina continuará revisando su archivo activo en busca de nueva información.
De todos los informes recibidos, 21 fueron considerados lo suficientemente interesantes como para ser objeto de un análisis más profundo. El vocero estadounidense destacó que algunos de estos casos, como los informes sobre orbes, triángulos y cilindros, han ocurrido durante períodos prolongados de tiempo, lo que podría justificar una investigación adicional. A pesar de no haberse identificado ninguna de estas anomalías como tecnologías avanzadas, la AARO no descarta ninguna posibilidad y mantiene una mente abierta sobre el origen de los fenómenos.
Kosloski también señaló que, aunque la oficina está dispuesta a considerar explicaciones innovadoras, no se ha llegado a la conclusión de que se trate de tecnología avanzada. “Estamos abiertos a esa explicación, pero no estamos atribuyéndola a una tecnología de vanguardia”, afirmó. Según el director de la Oficina de Resolución de Anomalías, “una mente abierta funciona en ambos sentidos”, y si no se entiende lo que es, no se puede afirmar que no sea una tecnología desconocida.
A pesar de la falta de evidencia concluyente, la AARO continuará su investigación y actualizará periódicamente su sitio web con los hallazgos y actividades más recientes.
Today DoD released the unclassified version of AARO’s Annual Report on UAP. Read about it here:https://t.co/w16qGz9bKI
— All-domain Anomaly Resolution Office (@DoD_AARO) November 14, 2024