
Alfonso Urquiola, uno de los más grandes nombres en la historia del béisbol cubano, regresa a la dirección del equipo Vegueros de Pinar del Río en la LXV Serie Nacional de Béisbol.
Con 72 años, el nacido en Bahía Honda retoma las riendas del equipo que le dio múltiples títulos en su carrera, tras haber sido reemplazado por su hijo Alexander Urquiola, quien ahora tiene otras responsabilidades dentro del béisbol cubano.
El regreso del veterano dirigente no es solo una sustitución, sino un compromiso con el legado de su hijo y el trabajo realizado en el conjunto.
“Más que un regreso se trata de un compromiso de seguir con el trabajo de mi hijo, quien ha hecho un gran papel”, explicó el experimentado manager en un encuentro oficial en la provincia de Pinar del Río.
El estratega se mostró orgulloso del desempeño de Alexander, quien sigue adelante con otros proyectos, como el Mundial Sub-15. Urquiola también agradeció el apoyo de la afición pinareña, que siempre lo ha respaldado, motivación que lo impulsó a regresar.
Los triunfos más recientes de los Vegueros bajo la guía de Urquiola son aún recordados con entusiasmo en la provincia. Su dirección en la Serie de Oro, en la 53 Serie Nacional y en la Serie del Caribe de 2015, donde Pinar del Río se coronó campeón en San Juan, Puerto Rico, sigue fresca en la memoria de los fanáticos.
“No hay cosa más importante que el apoyo, cariño y respeto de la afición, a la cual siempre consideré el segundo equipo”, afirmó Urquiola, destacando la importancia de la unión en el equipo, donde todos los jugadores, sin importar su rol, deben sentirse parte de los éxitos y fracasos.
Alfonso Urquiola nació el 31 de octubre de 1953 en Bahía Honda, Pinar del Río, y es considerado uno de los mejores jugadores de la pelota cubana. A lo largo de su carrera, fue un pilar en el equipo de Pinar del Río, destacándose por su habilidad en la defensa y el bateo.
Participó en varios campeonatos internacionales con el equipo Cuba, obteniendo medallas de oro en los Juegos Panamericanos y destacándose en la Serie Mundial Amateur de 1984.
Tras su retiro, Urquiola no solo se retiró del béisbol, sino que se reinventó como manager, logrando victorias importantes, como el campeonato con Pinar del Río en la década de 1990. También dirigió al equipo Cuba en los Juegos Panamericanos de 1999, un evento en el que Cuba se enfrentó a jugadores profesionales por primera vez.
Más tarde, llevó al equipo a la victoria en la Serie del Caribe de 2015 y dejó una huella importante en otros países, dirigiendo equipos en Panamá y Nicaragua.