
El dólar estadounidense alcanzó este martes 2 de junio de 2026 los 600 pesos cubanos en el mercado informal de Cuba, según la Tasa Representativa del Mercado Informal elaborada por elTOQUE, en medio de una nueva caída del peso y de la falta de respuestas efectivas del régimen ante la crisis económica que golpea a la población.
La cifra marca un récord histórico para la divisa estadounidense en la Isla. También confirma la pérdida acelerada del valor del CUP, una moneda cada vez más debilitada frente a los precios reales de alimentos, medicinas, productos importados y servicios básicos.

Esto marca otro récord histórico
El salto no ocurrió de forma repentina. Desde mediados de mayo, el dólar mantuvo una trayectoria ascendente. El cierre del mes anterior había dejado la divisa en 535 CUP, pero los 65 CUP restantes fueron alcanzados en solo dos semanas.
La velocidad del deterioro superó los cálculos del Observatorio de Monedas y Finanzas de Cuba, que en mayo había proyectado un escenario central de 562 CUP para finales de mes y un rango máximo de 590 CUP.
El miércoles 28 de mayo, el dólar subió ocho pesos en una sola jornada y llegó a 570 CUP, siendo este el mayor avance diario desde noviembre de 2025.
El peso cubano pierde valor a mayor velocidad
La ruptura de la barrera de los 600 CUP confirma la aceleración del desplome. En febrero de 2026, el dólar había pasado por primera vez los 500 pesos. Cuatro meses después, ese registro quedó atrás.
La tasa oficial del Banco Central, en el llamado Segmento III, se ubicaba en unos 514 CUP por dólar. La diferencia de 86 pesos frente al mercado informal mantiene el incentivo para buscar divisas fuera de los canales estatales.
Crisis económica en Cuba golpea salarios y precios
El deterioro cambiario ocurre mientras la economía cubana sigue sin capacidad para generar divisas suficientes. La crisis energética continúa, el turismo no logra recuperarse y el Estado carece de reservas líquidas para competir con el mercado informal.
Para los cubanos que cobran en pesos, el impacto es directo. Cada subida del dólar encarece los productos importados, que representan una parte esencial del consumo en la Isla. La brecha entre salario y costo de vida se amplía, mientras la canasta básica queda fuera del alcance de más familias.

