
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó un nuevo Memorando Presidencial de Seguridad Nacional (NSPM, por sus siglas en inglés) para reforzar la política de su gobierno hacia Cuba.
Según un comunicado publicado en la página web de la Casa Blanca, la medida restaura los pilares de su estrategia de “máxima presión” implementada durante su primer mandato. El documento establece medidas que buscan incrementar las sanciones y acciones contra el régimen castrista.
Entre las principales disposiciones se destaca la prohibición de transacciones financieras con entidades controladas por el gobierno cubano, como el Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), y mantiene la cancelación de la política de “Pies secos, pies mojados”, que había permitido la migración ilegal hacia EEUU.
Asimismo, se refuerza la prohibición del turismo estadounidense a Cuba y se asegura su cumplimiento mediante auditorías periódicas. Además, se reitera el compromiso con el pueblo cubano, afirmando que su administración continuará apoyando su lucha por la justicia y la democracia.
Thanks to @POTUS‘ leadership, the United States is committed to fostering freedom and prosperity in Cuba.
Let there be no doubt, under President Trump’s leadership we will hold the illegitimate Cuban regime accountable and stand with the Cuban people in their pursuit of liberty…
— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) June 30, 2025
El memorando también respalda el embargo económico contra Cuba y amplía esfuerzos para promover la libertad de prensa, el acceso a internet y el desarrollo de un sector privado independiente del control estatal.
“El NSPM garantiza que la interacción entre EEUU y Cuba promueva los intereses de EEUU y del pueblo cubano, incluso mediante la promoción de los derechos humanos, el fomento de un sector privado independiente del control gubernamental y la mejora de la seguridad nacional”, dice el documento.
La medida también busca una revisión de las violaciones de derechos humanos en la Isla, incluidas las detenciones arbitrarias y las represalias contra disidentes. Igual, exige la elaboración de un informe sobre los fugitivos de la justicia estadounidense que viven en Cuba o están albergados por el castrismo.
Según el memorando, el presidente Trump se encuentra comprometido a fomentar una Cuba libre y democrática, considerando el sufrimiento de larga data del pueblo cubano bajo un régimen comunista.
“El pueblo cubano ha sufrido durante mucho tiempo bajo un régimen comunista que suprime sus legítimas aspiraciones de libertad y prosperidad, detiene arbitrariamente a los disidentes y mantiene a los presos políticos en condiciones inhumanas”, dice el texto.
Durante su primer mandato, Trump adoptó una postura enérgica hacia Cuba, deshaciendo el acuerdo unilateral de la administración Obama, que suavizó las restricciones sin asegurar reformas sustanciales para el pueblo cubano. Ahora, el republicano retoma una política firme, reafirmando su compromiso con una postura más dura frente al régimen cubano.
El mandatario cumple así su promesa de campaña: “Como presidente, nuevamente estaré al lado del pueblo de Cuba en su larga lucha por la justicia, la libertad y la autonomía”.
Además, el documento reitera la clasificación de Cuba como un estado patrocinador del terrorismo, destacando su falta de cooperación con EEUU en materia de seguridad, así como su histórica negativa a aceptar el retorno de migrantes deportados por su alta tasa de permanencia ilegal en el país tras el vencimiento de visas.
El miedo corroe a los cubanos del archipiélago, empezando por los generales y jerarcas de la dictadura castrista que temen por su vida si cae la dictadura, y saben que su hora está llegando.