
En lugar de mostrar una postura solidaria ante el aumento de casos de enfermedades transmitidas por mosquitos, el régimen castrista busca obtener dólares desde las diferentes localidades afectadas por dengue y otros padecimientos.
La empresa estatal Tiendas Caribe anunció en su página oficial la venta de repelentes en 2.20 y 1.50 dólares, que deben ser pagados mediante tarjetas internacionales o efectivo en moneda libremente convertible (MLC), lo que ha generado un fuerte rechazo en la población.
Dicha empresa, subordinada al Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), bajo control del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, es una de las principales redes minoristas del país.
La venta de estos productos en divisas extranjeras en pleno auge de enfermedades como el dengue y chikungunya ha sido vista por muchos como una muestra de la creciente desigualdad en el país y el abandono del Estado hacia las necesidades más básicas de la población.
La denuncia del periodista José Raúl Gallego en su perfil de Facebook, donde calificó esta situación como un ejemplo del negocio que representa la crisis para el régimen, ha desatado miles de comentarios de indignación entre los cubanos.
“Deberían vender en moneda nacional también, no todo el mundo tiene dólares”, comentó una usuaria en las redes sociales. Otro internauta calificó como “falta de respeto” la venta y promoción de estos productos en un contexto de emergencia sanitaria, donde la población se ve afectada por la falta de recursos para protegerse contra los mosquitos.
Un usuario, llamado José Diaz Guerra comentó: “Vender y encima promocionar estos productos en medio de la crisis sanitaria actual, cuando menos es lo más contrarrevolucionario que he visto últimamente”.
Según la Tasa Representativa del Mercado Informal (TRMI), un dólar equivale a aproximadamente 465 pesos cubanos, lo que significa que un repelente de 2.20 dólares costaría alrededor de 1.023 pesos cubanos, casi la mitad del salario mensual mínimo en la Isla, que se encuentra en 2.100 pesos.
La polémica ocurre mientras autoridades sanitarias reconocen el incremento de casos de enfermedades como el dengue y chikungunya, que están siendo transmitidas por el mosquito Aedes aegypti.
La viceministra de Salud Pública, Carilda Peña, admitió que Cuba atraviesa una “situación epidemiológica particularmente compleja”, caracterizada por “altos índices vectoriales” y la escasez de combustible para fumigar.
La funcionaria explicó que los niveles de infestación por mosquitos están en aumento, lo que ha complicado los esfuerzos para controlar la propagación de estas enfermedades. Además, reconoció que el país enfrenta dificultades para disponer de la cantidad de combustible necesaria para realizar fumigaciones a gran escala, como en años anteriores.
Según el Ministerio de Salud Pública (Minsap), tres cubanos han muerto por dengue en lo que va de 2025, y actualmente 12 provincias del país reportan la presencia de esta enfermedad.