
La longevidad es una característica que define a la sociedad japonesa actual. Aunque la baja natalidad es un desafío, el aumento sostenido de personas centenarias es un fenómeno digno de análisis. En septiembre de 2024, Japón alcanzó un récord con 95.119 personas mayores de 100 años, siendo el 88% mujeres.
Este notable logro contrasta con la situación en países de América Latina donde, aunque también se registra un aumento de personas longevas, las cifras son considerablemente menores.
Una historia de décadas
El registro oficial de centenarios en Japón comenzó en 1963 con apenas 153 personas. Sin embargo, el crecimiento ha sido exponencial: en 1981 se alcanzó el millar, en 1998 la cifra llegó a 10.000 y en 2022 superó los 90.000. La prefectura de Shimane lidera con la mayor tasa, seguida de Kochi y Kagoshima.
Entre los centenarios más destacados está Tomiko Itooka, de 116 años, reconocida por el Libro Guinness de los Récords, y Kiyotaka Mizuno, de 110 años, quien representa a los hombres más longevos.
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Un estilo de vida excepcional
Las historias de vida como la de Yoshimitsu Miyauchi, quien a sus 100 años corre, trabaja en el campo y establece récords deportivos, ofrecen pistas sobre el secreto detrás de la longevidad japonesa. Según investigaciones, factores como la dieta equilibrada, el ejercicio constante y un entorno menos estresante en las zonas rurales contribuyen significativamente.
La alimentación desempeña un papel crucial. La dieta japonesa, rica en verduras, frutas y pescado fresco, reduce hasta un 15% el riesgo de mortalidad por enfermedades cardiovasculares, según un estudio de 2017. Okinawa, con la mayor concentración de centenarios del mundo, es un ejemplo destacado de los beneficios de estos hábitos.
Superancianos: una nueva élite
Más allá de la longevidad, Japón está viendo surgir una generación de “superancianos”. Estas personas no solo desafían el paso del tiempo, sino que también sobresalen en disciplinas como el arte, los negocios y el deporte. Este fenómeno resalta la importancia de mantenerse activo física y mentalmente.
El término “meiwaku” refleja el esfuerzo de muchos jubilados por no ser una carga para sus familias. Así, el 70% de los japoneses entre 60 y 69 años y el 50% de los mayores de 70 participan en actividades laborales, voluntariado o programas de ejercicio.
Lecciones para otras naciones
En Cuba, el número de centenarios es menor en comparación con Japón. Según datos de 2017, la isla contaba con 2,153 personas mayores de 100 años, mientras que la población de 60 años o más representaba casi el 20% de la población total
CNN
A diferencia de Japón, donde la dieta y el estilo de vida contribuyen significativamente a la longevidad, en Cuba, aunque se registran casos notables de personas que superan los 100 años, factores como el acceso limitado a recursos y servicios de salud pueden influir en la esperanza de vida.
La experiencia japonesa demuestra que un estilo de vida saludable, combinado con una actitud positiva, puede marcar la diferencia. La longevidad, más que un destino, parece ser el resultado de decisiones cotidianas y una visión activa del envejecimiento.

