
La Embajada de Rusia en Cuba ha lanzado una invitación única a los cubanos residentes en la capital para asistir a una jornada especial dedicada al cine procedente de Moscú. El evento, que se llevará a cabo exclusivamente el jueves 31 de julio, se celebrará en el cine Acapulco, ubicado en la Avenida 26, en el Vedado, y no en la sede consular, situada en el municipio Playa.
Este evento cinematográfico de una sola jornada llega en medio de las continuas dificultades que atraviesa Cuba, incluyendo largos apagones que afectan tanto a la población como a las actividades culturales.
Sin embargo, la Embajada rusa aseguró en sus redes sociales que el evento cuenta con el respaldo de instituciones culturales cubanas como el ICAIC y Cubacine, garantizando la proyección de las películas a pesar de los apagones.
Según la sede diplomática, la actividad está destinada a promover el cine de Moscú y reforzar los lazos culturales entre ambos países. Las películas seleccionadas serán presentadas en ruso con subtítulos en español, y se proyectarán dos filmes: una animación titulada Luntik. Regreso a casa (2024) y una comedia llamada Ambas dos (2024).
Ambas producciones forman parte de un esfuerzo continuo por parte de ROSKINO, la agencia estatal rusa encargada de la exportación de cine, para promover la imagen de Rusia en el ámbito internacional.
Luntik. Regreso a casa está dirigida por Konstantin Bronzit. Es una animación que cuenta las nuevas aventuras de Luntik y sus amigos mientras intentan ayudar a Luntik a encontrar a su madre y regresar a su hogar en la Luna, enfrentando peligros y desafíos en su travesía a través de la Montaña Negra.
Por su parte, la cinta Ambas dos fue drigida por Vladímir Kott y es una comedia que narra la historia de Glasha, una chica de 14 años que, después de la muerte de su abuela, huye a Moscú para vivir con su tía romántica Anna. A pesar de las dificultades, ambas emprenden un viaje inesperado juntas.
El evento en La Habana no es el primero de este tipo. La Embajada rusa ha llevado a cabo otras actividades similares en Cuba, como un ciclo de cine soviético en marzo y un festival de cultura de la antigua URSS en noviembre de 2024. Estos esfuerzos forman parte de una estrategia de Moscú para fortalecer su presencia cultural en la Isla.
A pesar de estos esfuerzos diplomáticos y culturales, las estrategias de Cuba en cuanto al turismo ruso no han cumplido sus objetivos. Un reciente informe oficial revela que el número de turistas rusos que visitan la Mayor de las Antillas ha disminuido significativamente en los últimos meses.
Hay varias razones para el descenso. El alto costo de los vuelos directos, que superan los 900 dólares, aleja a los turistas rusos, quienes prefieren destinos más cercanos y económicos como Estambul, El Cairo y Dubái.
La falta de aerolíneas de bajo costo que operen hacia Cuba también limita las opciones de transporte. Además, la calidad del servicio en los destinos turísticos cubanos ha sido motivo de quejas, con problemas como comida insípida, escasez de agua y falta de mantenimiento. La percepción negativa sobre la seguridad, con reportes de robos y la creciente competencia de otros destinos turísticos contribuyen a que Cuba pierda atractivo entre los turistas rusos.