
En 2025, Cuba experimenta una drástica disminución del turismo proveniente de Rusia, un mercado que había sido clave para la industria turística de la Isla en los últimos tiempos.
Según la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), entre enero y mayo de 2025, solo 56.089 turistas rusos visitaron Cuba, lo que representa una caída del 45,6% en comparación con el mismo período del año anterior.
Esta disminución se suma a una tendencia negativa que se había empezado a percibir en 2024, cuando el número de visitantes rusos fue de 102,756, mucho menos de los 200.000 planificados por las autoridades cubanas.
Factores económicos que afectan al turismo ruso en Cuba
Una de las principales razones de esta disminución es el alto costo de los vuelos directos desde Rusia a Cuba, que rondan los 900 dólares, lo que aleja a los turistas rusos de la Isla.
En comparación, destinos como Estambul, El Cairo, Dubái o Hanói, mucho más cercanos, ofrecen vuelos más baratos. Esto ha llevado a que los turistas rusos busquen alternativas más económicas y accesibles. Las aerolíneas de bajo costo no operan vuelos a Cuba, lo que limita aún más las opciones de transporte y eleva el precio de los boletos.
Otro factor que contribuye a la caída del turismo es la calidad del servicio en los destinos turísticos cubanos. Las quejas sobre la comida insípida, la escasez de agua potable, la falta de mantenimiento en las instalaciones hoteleras y los problemas con el servicio de internet son recurrentes entre los turistas rusos.
La experiencia general de los viajeros se ha visto deteriorada por estos inconvenientes, lo que afecta negativamente la percepción de la Isla como destino turístico para el disfrute.
La seguridad en Cuba también ha sido un tema de preocupación. Los turistas rusos han reportado casos de robos y asaltos, especialmente en La Habana, lo que ha contribuido a una percepción negativa de la isla.
Además, la presencia de personas pidiendo dinero en las calles genera incomodidad entre los visitantes, quienes, al buscar destinos más seguros, optan por otros países que ofrecen una experiencia más tranquila.
El auge de otros destinos turísticos en países cercanos como Turquía, Egipto y los Emiratos Árabes Unidos ha puesto en aprietos a Cuba. Estos países cuentan con mejores conexiones aéreas, opciones más económicas y una oferta turística más moderna y diversa.
Frente a esta competencia, Cuba pierde terreno como destino preferido para los turistas rusos, quienes cada vez más optan por alternativas que ofrecen mayores facilidades y menor costo.
Las autoridades cubanas habían fijado la meta de recibir 200.000 turistas rusos en 2025, pero esta cifra parece cada vez más difícil de alcanzar. La caída del turismo ruso también afecta la meta general de 2.6 millones de visitantes extranjeros.