
La compañía RHL Group Construction, conocida por sus servicios integrales en el sector de la infraestructura y el mantenimiento, ha dado un golpe de efecto que ha sacado chispas en las redes sociales y ha provocado mucha satisfacción en la comunidad del exilio.
Lo que comenzó como una estrategia de marketing para una empresa de servicios en el sur de la Florida se ha convertido en el fenómeno viral de la semana en esa comunidad.
En sus camiones de recogida de desechos, aparece una imagen publicitaria donde aparecen los rostros de Fidel y Raúl Castro y Miguel Díaz-Canel. Sus caras sonrientes acompañan el anuncio de sus servicios de recogida séptica.
La analogía no necesita explicación para quien ha sufrido las penurias de la Isla. Para los clientes del Grupo RHL, finalmente se está llamando a las cosas por su nombre.
@rhlgroupconstruction♬ 1901 – Instrumental – Phoenix
Servicios que barren con todo
RHL Group Construction no es una empresa desconocida. Esta empresa opera principalmente en el suroeste de Florida, cubriendo áreas como Lehigh Acres, Fort Myers, Cape Coral, Naples, Sarasota y Port Charlotte. Sus servicios incluyen:
- Construcción y mantenimiento de piscinas
- Servicios de sistemas sépticos (inspección, bombeo e instalación)
- Remodelaciones residenciales y mejoras para el hogar
- Gestión de proyectos de construcción
Un mensaje que cala hondo en el exilio
La utilización de la imagen de los dictadores cubanos como símbolo de desecho y basura, ha divertido a los residentes cubanos en Estados Unidos. Para muchos, ver a los responsables de la destrucción de Cuba asociados a un servicio de limpieza séptica es un acto de justicia.
“En Cuba nos enseñaron a venerarlos como dioses, y aquí los vemos donde realmente pertenecen: entre los desechos y lo que ya no sirve”, comentó un usuario en una de las publicaciones virales de la empresa.
A través de videos de TikTok, la campaña ha sido interpretada como una crítica incisiva a la decadencia sistémica que vive la Isla. La acumulación de basura real en las esquinas de cualquier ciudad de Cuba compite con la basura ideológica que el régimen intenta seguir vendiendo.
Incisivos contra la dictadura
Mientras Díaz-Canel intenta vender una “continuidad” que solo significa hambre y apagones, los empresarios cubanos en el exterior utilizan la libertad de expresión para ridiculizar a una cúpula que ha convertido a Cuba en un vertedero de sueños rotos.
La campaña de RHL Group Construction es un recordatorio de que el humor y la denuncia son herramientas poderosas contra el autoritarismo.
La empresa ha sabido leer el termómetro de su audiencia: cubanos trabajadores que, tras emigrar, han levantado negocios exitosos y no olvidan quiénes son los verdaderos responsables del desastre nacional.
Al final del día, el mensaje es claro: para construir algo nuevo y sólido, primero hay que sacar la basura, y el Grupo RHL parece estar más que dispuesto a hacer su parte, al menos en el sector de los desechos sépticos en Florida.

