
El empresario cubano Iván Herrera, director ejecutivo de Univista Insurance, lanzó un mensaje de alto contenido político al pueblo cubano tras participar en la cena anual del National Republican Congressional Committee, en Washington, donde el presidente Donald Trump fue el orador principal.
“Les tengo una buena noticia: pronto serán libres”, afirmó Herrera luego de su participación ante el mandatario republicano, así como de reconocidos líderes del Partido Republicano y de la administración presidencial, entre ellos el secretario de Estado cubanoamericano, Marco Rubio.
Previo al evento, el empresario comentó a sus seguidores en redes sociales que viajaba desde Miami a la capital del país con el propósito de llevar ante representantes del Congreso y de la administración Trump el reclamo de libertad para Cuba.
En su discurso, Herrera apeló a su propia historia personal recordando que intentó salir de Cuba en una balsa construida con amigos, pero el plan fracasó y, al regresar, la embarcación fue destruida por las autoridades.
Asimismo, relató que su familia perdió la vivienda tras abandonar la Isla y que sus padres, ambos médicos, tuvieron que empezar de cero después de llegar a EEUU como refugiados políticos.
Herrera dijo que, ya en territorio estadounidense, comenzó trabajando en construcción, almacenes, entregas y jardinería mientras aprendía inglés en las noches. Con ese recorrido buscó subrayar la idea de que el ascenso económico fue posible gracias al sistema estadounidense.
El empresario, nacido en Alquízar y llegado a Florida como balsero a los 23 años, fundó Univista Insurance en 2009 y convirtió la compañía en una de las mayores del sector, con más de 220 oficinas y unos 3.000 empleados.
La intervención también funcionó como un respaldo explícito a Trump. Herrera agradeció al mandatario por, según sus palabras, defender la oportunidad que ofrece EEUU y por luchar por la libertad de quienes llegaron al país sin nada.
Además, vinculó una mayoría republicana en la Cámara de Representantes con la preservación del llamado sueño americano, en contraste con un discurso muy crítico hacia la agenda demócrata, a la que atribuyó más gasto público, menos libertad y menos oportunidades de prosperar.
En el mismo discurso, el empresario agradeció de forma expresa al secretario de Estado, Marco Rubio, por sus esfuerzos para “liberar al pueblo cubano”, y cerró con una consigna de tono marcadamente político: “Hagamos que Cuba sea libre y grande de nuevo”.
El mensaje del empresario ocurre en un contexto de máxima presión hacia Cuba desde la Casa Blanca para un cambio político o un giro al sistema económico de la Isla.
Además, el anuncio de sanciones hacia los aliados del castrismo ha limitado el envío de combustible a la Isla lo que ha generado un aguda crisis energética que el régimen no ha podido solucionar.
La Habana ha reconocido públicamente la realización de conversaciones con Washington, aunque, según el presidente designado, Miguel Díaz-Canel, y otros funcionarios, en ellas no se mencionan intenciones de un cambio de régimen en la Isla.
Sin embargo, cada vez más aparecen declaraciones anónimas sobre opciones que ofrece el gobierno cubano para mantenerse a flote. Según un artículo de Cubanet, el Ministerio de Turismo y el conglomerado militar GAESA cuenta con una una lista de sectores donde se permitiría la inversión de estadounidenses.
Existen varios documentos que detallan las “carteras de oportunidades” diseñadas específicamente para atraer al mercado del país vecino. Estas propuestas son más amplias y variadas que las presentadas durante años por el Ministerio de Comercio Exterior e Inversión Extranjera (MINCEX).

