
Un empresario cubano identificado como Carlos Blanco falleció ayer viernes tras protagonizar un aparatoso accidente de tránsito en la ciudad de Doral, Florida, informó Univisión.
El siniestro ocurrió en la intersección de la Avenida 87 con la Calle 36 del noroeste y dejó seis vehículos involucrados. El fallecido era gerente de la empresa Satcha Bowling y señalaron que había regresado recientemente al sur de Florida.
Según informaron familiares y allegados al medio estadounidense, Blanco sufrió un episodio cardíaco segundos antes del impacto, lo que habría provocado que perdiera el control de su camioneta. Las autoridades aún mantienen abierta la investigación para determinar las circunstancias exactas del accidente.
El choque ocurrió poco antes de las 11 de la mañana en una de las zonas de mayor circulación de Doral. Blanco viajaba en una camioneta GMC roja en dirección norte a sur cuando, de acuerdo con los primeros reportes, cruzó hacia los carriles contrarios, pasó un semáforo en rojo y terminó impactando contra un automóvil blanco que esperaba detenido.
La fuerza del impacto desencadenó una colisión en cadena que involucró a otros vehículos que se encontraban en la intersección. Varios testigos coincidieron en que el comportamiento del vehículo antes del choque parecía indicar que algo había ocurrido con el conductor.
“La camioneta roja venía desde la parte norte a sur, por el lado contrario de la senda, a exceso de velocidad, una velocidad increíble. Como que le pasó algo a la persona”, dijo un testigo a Telemundo 51.
Otra persona contó que observó a los paramédicos intentando reanimar al conductor de la camioneta. “Le estaban dando resucitación cardiopulmonar. No respondía. Yo estuve orando por él ahí, pero no… yo soy pastor”, declaró al mismo medio.
La violencia del choque generó momentos de conmoción entre quienes presenciaron la escena. Uno de los testigos describió haber escuchado un fuerte estruendo antes de observar la llegada de policías y bomberos.
Conductores afectados también narraron la rapidez con la que ocurrió el accidente. Una persona involucrada dijo a Univisión que vio cómo el vehículo se dirigía directamente hacia él sin poder evitar la colisión. “Yo venía hablando a una persona y dije, pero mira esta persona cómo me va a chocar, y me chocó”, contó.
Otros afectados sufrieron golpes producto del impacto. Una de las víctimas explicó que recibió lesiones en varias partes del cuerpo y que se golpeó la cabeza debido al movimiento brusco del automóvil.
La magnitud del accidente obligó a las autoridades a declarar un Evento de Víctimas Masivas de Nivel 1. Miami-Dade Fire Rescue movilizó cerca de 18 unidades de emergencia, incluyendo al Equipo de Rescate Técnico, que utilizó herramientas hidráulicas conocidas como “Quijadas de la Vida” para extraer al conductor del automóvil blanco, quien quedó atrapado entre los hierros retorcidos del vehículo.
El jefe de Miami-Dade Fire Rescue, Rogelio Vandamas, informó que hubo dos pacientes en condición crítica. Uno fue trasladado por rescate aéreo y otro por tierra hacia un hospital del área. Asimismo, cuatro personas fueron evaluadas y dadas de alta en el lugar de los hechos.
La Unidad de Homicidio de Tráfico de la Oficina del Sheriff de Miami-Dade asumió la investigación del caso para determinar si existió algún tipo de negligencia o responsabilidad penal relacionada con el accidente.