El polo turístico de Jardines del Rey en la cayería norte de Ciego de Ávila ha inaugurado en las últimas horas lo que las autoridades catalogan como el Acuario-Delfinario más grande de la isla.
La instalación pertenece al Grupo de Turismo Gaviota y su empresa Marinas Gaviota, propiedad de los militares cubanos dirigidos por el yerno de Raúl Castro, Luis Alberto López-Calleja.
El recinto cuenta con un espacio privilegiado para el show de los delfines, además de la posibilidad de hacer fotos e interactuar con ellos. Los dos mamíferos encargados del show son Lucas y Valentina, traídos desde el acuario de Cayo Santa María en Villa Clara junto a cuatro lobos marinos.
Entre otoras ofertas los asistentes podrán disfrutar de los servicios de bar, restaurante, y fotografía o personalización de objetos de la mano de Trimagen.
Jardines del Rey cuenta con otro delfinario en Cayo Guillermo, perteneciente a la Empresa Extrahotelera Palmares S.A., por lo que el de Cayo Coco enriquece las ofertas que, poco a poco, van más allá de sol y playa, refiere la prensa cubana.
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— Meliá Cuba (@MeliaCuba) June 17, 2019
En la inauguración estuvieron presentes, entre otros, Oscar Medina Rodríguez, delegado territorial de Gaviota en Ciego de Ávila-Camagüey; Mario Toledo Legón, director asistente de Marinas Gaviota, y Allan García Hernández, director comercial de Marinas Gaviota.
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— Carmen Casal (@CarmenCasal16) June 17, 2019
Iyolexis Correa Lorenzo, delegada del Turismo en el territorio avileño, dijo: “existe un plan de desarrollo hasta 2030 con una proyección de construir 22 nuevos hoteles que abarcarían no solo los cayos Coco y Guillermo, sino además Cayo Paredón Grande y Cayo Antón Chico, lo que permitirá incrementar la planta hotelera actual en unas 12 mil nuevas habitaciones, para llegar ese año a cerca de 20 mil habitaciones”.
La desenfrenada idea de continuar llenando de hoteles la isla a costa de los impactos ambientales contrasta con la baja tasa de ocupación de los ya existentes y las prohibiciones de arribo de turistas estadounidenses, un mercado siempre añorado por las autoridades comunistas.
Con información de ACN

