
Vecinos del municipio de San Miguel del Padrón, en La Habana, denunciaron una alarmante estafa ocurrida en el mercado conocido como La Cuevita: la comercialización de productos alterados, principalmente de pastas dentales y cajas de jabón.
Según la denuncia compartida por el periodista independiente Yosmany Mayeta Labrada, los artículos son vendidos sellados con nailon para aparentar ser originales, pero al abrirlos en casa, los consumidores se encuentran con sorpresas desagradables.
Dentro de los paquetes de pastas dentales únicamente hay pedazos de palos, mientras que las cajas de jabón se encuentran vacías o contienen algo diferente al producto anunciado. Los estafadores se aprovechan de la desesperación de los cubanos por encontrar productos esenciales, y lo hacen con una impunidad que agrava aún más la situación de los más vulnerables.
La denuncia se ha hecho viral en redes sociales, donde otros vecinos han compartido sus testimonios. “Eso no es nuevo, igual que el champú al que le echan jabolina, y los pañales, que reciclan y venden como nuevos”, dijo una seguidora del comunicador.
Elena Rodríguez también relató su experiencia personal: “Fui estafada a la entrada de la Cueva por dos jóvenes con una caja de jabón. La contamos dos veces y al llegar a casa, tenía la mitad de lo que compré. Son peores que los chaperos que estafan en los camiones. Tienen un entrenamiento de estafadores y ladrones”.
La situación ha generado un sentimiento generalizado de desconfianza entre los habitantes del municipio, quienes se sienten abandonados tanto por las autoridades como por los comerciantes que explotan la situación de escasez.
Por su parte, Griselda Ferrer, otra vecina, explicó que los revendedores en la calle ofrecen precios más bajos para atraer a los compradores, pero al final terminan vendiendo productos falsificados.
“Esos son los revendedores fuera, los que están en las aceras. Lo que están haciendo es estafar, porque en las mesitas dentro todo es original, pero el que está afuera no tiene producto original”, aseguró Ferrer.
Por su parte, la usuaria Daisy Dinza Carbonell mencionó otros productos que también están siendo adulterados: “la colonia Bonabel es agua con color y algo de alcohol, los refrescos Caricias es refresco instantáneo, las cremas están adulteradas, los detergentes líquidos es agua de quimbombó con detergente”.

