
Este viernes se reportó el hallazgo del cuerpo sin vida de Nieves Rosa Castrillo Núñez, la mujer de 62 años reportada como desaparecida desde hacía tres días en Guanabacoa, La Habana, cuando se dirigía desde su casa hacia el trabajo.
La noticia fue compartida por familiares de la víctima a La Tijera News. De acuerdo con la información difundida, el cuerpo fue hallado en un estanque cercano al centro penitenciario Combinado del Este, donde la señora se desempeñaba como laboratorista en el hospital de la prisión.
Fuentes vinculadas al caso señalaron que ya se han efectuado varias detenciones en relación con el crimen. El esposo de la víctima, quien también trabaja en el Combinado, estaría colaborando con las autoridades en el proceso de investigación.
Nieves desapareció en la mañana del martes 2 de septiembre, cuando salió rumbo a su trabajo y nunca llegó. Desde entonces, sus familiares iniciaron una intensa búsqueda, aclarando que no padecía problemas mentales ni pérdidas de memoria. “No es normal que esto suceda, ella es muy responsable con su trabajo y con sus horarios”, aseguraban.
Lamentablemente, en Cuba muchos casos de desapariciones terminan con un desenlace fatal, un fenómeno que en los últimos tiempos se ha visibilizado con mayor fuerza y que genera creciente alarma en la población.
Uno de los episodios más recientes fue el de Geosvany Fidel Rivalta, un chofer de 32 años reportado como desaparecido el 19 de junio, cuando salió de Villa Clara con destino a Matanzas y nunca regresó.
El vocero oficialista Henry Omar Pérez confirmó luego el hallazgo de su cuerpo en avanzado estado de descomposición en las cercanías de Jovellanos, Matanzas. Las evidencias sugieren que habría sido asesinado el mismo día de su desaparición.
Geosvany, quien esperaba la llegada de su primer hijo, fue recordado por familiares y amigos como un hombre trabajador, responsable y muy querido en su comunidad.
Otro caso que estremeció al país fue el del médico Pablo Corrales, de 53 años, trabajador del Policlínico ‘Cristóbal Labra’ de La Lisa, en La Habana, que fue asesinado para robarle su moto y otras pertenencias.
“Muy triste realidad, qué pena Pablito que ni siquiera hablaba alto. Dedicado a su trabajo. Pobre familia. Descansa en Paz amigo y todo el peso de la ley para los autores de este horrible hecho. Gran ser humano. Hasta cuándo vamos a seguir llorando por estos crímenes, que se busquen a los culpables”, expresó un conocido del médico cuando fue hallado su cuerpo sin vida.