
El último comunicado del Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés) confirmó la formación del primer huracán de la actual temporada de ciclones en el océano Atlántico. Lo que era la tormenta tropical Erin alcanzó vientos para ahora ser considerado como un huracán de categoría 1 en la escala Saffir-Simpson.
El sistema se mueve hacia el noroeste del Caribe y en próximos días podría alcanzar categorías mayores de huracán. El actual pronóstico de su ruta no refleja afectaciones directas para el territorio cubano o Florida.
Erin se encuentra a unas 460 millas (760 km) al este de las islas Leeward y avanza a una velocidad de 18 millas por hora (29 km/h) hacia el oeste, con vientos sostenidos de 75 millas por hora (120 km/h).
Se espera que el huracán pase cerca o al norte de las islas Leeward este sábado, lo que mantiene en alerta a varios territorios del Caribe. El NHC ha emitido avisos de tormenta Anguila, Barbuda, San Martín, San Bartolomé, Saba, San Eustaquio y San Martín.
Estos avisos indican que se pueden presentar condiciones de tormenta tropical en las próximas 48 horas. Además, el NHC ha instado a Puerto Rico, las Islas Vírgenes y las islas Leeward a mantener un monitoreo cercano de la trayectoria del ciclón.
El Centro también ha advertido sobre fuertes lluvias que comenzarán a caer el viernes por la noche en Antigua y Barbuda, las Islas Vírgenes de los Estados Unidos y Británicas, y en el sur y este de Puerto Rico. Se pronostican lluvias de hasta cuatro pulgadas, con algunas áreas que podrían recibir hasta seis pulgadas de lluvia.
Según Michael Lowry, especialista en huracanes y experto en marejadas ciclónicas, se espera que Erin gire bruscamente hacia el noreste, lo que la situaría entre EEUU y Bermudas en los próximos días.
Aunque las previsiones actuales mantienen a Erin al este del territorio continental estadounidense, el NHC ha señalado que aún existe incertidumbre sobre los efectos que el huracán podría causar en las Bahamas, la costa este estadounidense y las Bermudas a largo plazo.
Se espera que a partir de la próxima semana, las costas de la región este de EEUU, especialmente Carolina del Norte, enfrenten olas peligrosas y corrientes de resaca, con olas de hasta 15 pies (4,5 metros) que podrían provocar erosión en las playas.
Erin es la quinta tormenta con nombre de la temporada de huracanes en el Atlántico, que se extiende del 1 de junio al 30 de noviembre. Anteriormente, se formaron Andrea, Barry, Chantal y Dexter.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) ha señalado que las condiciones atmosféricas y oceánicas continúan favoreciendo una temporada ciclónica más activa de lo habitual.
En su actualización de agosto, la agencia revisó sus pronósticos y estimó que entre 13 y 18 tormentas tropicales con nombre podrían formarse durante el resto de la temporada. De estas, entre 5 y 9 tienen el potencial de convertirse en huracanes, y entre 2 y 5 podrían alcanzar la categoría 3 o superior, lo que implica huracanes de gran intensidad con vientos capaces de causar destrucción.
Los próximos ciclones llevarán los nombres de Fernand, Gabrielle, Humberto, Imelda, Jerry, Karen, Lorenzo, Melissa, Néstor, Olga, Pablo, Rebekah, Sebastien, Tanya, Van y Wendy.

