
En Cienfuegos, una de las provincias que durante años fue considerada la más limpia de Cuba, la gestión de la basura se ha convertido en una lucha diaria, llena de obstáculos y problemas estructurales.
Según directivos del Servicio Comunales, la acumulación de desechos en la ciudad ha alcanzado niveles críticos, debido a la indisciplina ciudadana, el déficit de trabajadores y los recursos limitados. La ciudad, otrora conocida como la “Perla del Sur”, enfrenta un panorama deplorable que amenaza su identidad y bienestar.
Cienfuegos ha visto cómo su imagen de ciudad limpia se desmorona ante la mirada impotente de las autoridades. La falta de disciplina por parte de los habitantes, quienes en ocasiones dejan la basura fuera de los horarios establecidos para su recolección, agrava la situación.
Además, los microvertedores, que se multiplican por toda la ciudad, añaden una capa de complejidad. Estas áreas de desechos incontrolados son un constante desafío para los trabajadores de Servicios Comunales, quienes carecen de los recursos necesarios para mantener la limpieza. El número exacto de microvertedores es incierto, pero la situación es impredecible y se agrava por la falta de sanciones, ya que las autoridades no aplican multas efectivas.
Un directivo de Servicios Comunales dijo que es imposible recoger la basura en los ciclos que se hacían hace años. “Ni tenemos personal, ni equipos, ni hay combustible”, explicó ante las cámaras del Noticiero Nacional de Televisión.
El caos es provocado por la escasez crítica de recursos, desde transportes y combustible hasta personal capacitado para atender las necesidades de la ciudad. En la actualidad, el municipio enfrenta un déficit de trabajadores en el sector comunal, lo que obliga a los empleados a asumir más responsabilidades de las que pueden manejar.

Por ejemplo, algunos trabajadores cubren tres rutas diferentes de recolección de basura, pero a costa de su salud y bienestar. El salario promedio para estos empleados no supera los 3.700 pesos, lo que limita aún más la capacidad de atraer y retener personal en el sector.
La falta de acción por parte de las autoridades ha sido una queja constante. Los ciudadanos han informado que en varias ocasiones los lugares que fueron saneados por los trabajadores amanecen nuevamente llenos de desechos. Las soluciones propuestas incluyen la implementación de un sistema en el que los generadores de desechos voluminosos, como los de la construcción, asuman la responsabilidad de su eliminación.
Sin embargo, las empresas encargadas de gestionar estos residuos no siempre cumplen con sus obligaciones, lo que deja a los residentes con pocas opciones para lidiar con los escombros.

