
El régimen cubano ha presentado una protesta formal dirigida al secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, en defensa del diplomático Richard Tur de la Concepción, señalado por un altercado con un funcionario estadounidense durante la Asamblea General celebrada el martes 27 de octubre de 2026.
La misión permanente de Cuba difundió este miércoles una carta firmada por su embajador, Ernesto Soberón Guzmán, en la que acusa a John P. Freire, integrante de la representación de Estados Unidos, de acoso, persecución e invasión del espacio personal del funcionario cubano.
El documento aparece después de que circularan videos del enfrentamiento y en medio de una nueva escalada diplomática. Washington anunció que había iniciado los trámites para expulsar a Tur de territorio estadounidense por su conducta durante el incidente.
Cuba acusa al funcionario estadounidense de acosar a Richard Tur
La carta, identificada con el número 902/2026 y fechada en Nueva York el 27 de octubre, ofrece la versión oficial del Gobierno cubano sobre lo ocurrido durante la vigesimoséptima sesión plenaria de la Asamblea General.
Según Soberón, Freire se aproximó a menos de un metro de Richard Tur para grabarlo con su teléfono móvil sin consentimiento. El embajador sostiene que el estadounidense continuó filmándolo incluso después de que el funcionario cubano manifestara su oposición y se trasladara a otros lugares del recinto.
.@CUBAONU traslada al Secretario General de Naciones Unidas profunda preocupación y la más enérgica protesta por la conducta de acoso, acecho e invasión del espacio personal sostenida por John P. Freire, miembro de la delegación de EEUU, contra el diplomático cubano Richard Tur. https://t.co/RPk0tTys7F
— CUBAONU (@CUBAONU) October 28, 2026
La representación cubana considera que esa actuación constituyó una violación de la privacidad y una conducta incompatible con el respeto que debe prevalecer en las instalaciones de Naciones Unidas.
La carta asegura además que agentes de seguridad de la ONU tuvieron que intervenir para evitar un altercado y que Freire continuó grabando al diplomático. Esta descripción corresponde a la versión presentada por La Habana y no constituye una conclusión independiente de Naciones Unidas.
Sin embargo, las imágenes difundidas por el embajador estadounidense Mike Waltz muestran a Tur acercándose a la cámara, señalando a quien graba y extendiendo una mano hacia el teléfono.
El propio Freire ofreció una interpretación opuesta. En su publicación sobre el enfrentamiento, acusó al representante cubano de intentar intimidarlo por documentar lo que sucedía dentro de la Asamblea General.
La Habana pide medidas para proteger al diplomático y evitar daños a su reputación
La protesta cubana no se limita a cuestionar las grabaciones. Soberón manifiesta preocupación por la difusión de los videos en plataformas digitales y considera que podrían perjudicar la reputación y la integridad del funcionario.
El embajador solicita expresamente la intervención del Departamento de Seguridad y Protección y de la Oficina de Asuntos Legales de Naciones Unidas para evitar que las actuaciones atribuidas a Freire continúen produciendo efectos perjudiciales contra Tur.
Asimismo, pide que su carta sea distribuida como documento oficial de la ONU bajo el tema 37 de la agenda de la Asamblea General, correspondiente a la resolución sobre el embargo económico, comercial y financiero estadounidense contra Cuba.
En el escrito, Soberón acusa a Washington de promover una campaña destinada a desacreditar a su país y desviar la atención del respaldo internacional a la condena del embargo.
La publicación de la carta demuestra que la representación cubana ha hecho pública una reclamación diplomática. No confirma, por sí sola, que Guterres haya respondido, que los departamentos mencionados hayan abierto una investigación o que Naciones Unidas haya determinado que Freire violó alguna norma.
Estados Unidos anuncia la expulsión de Richard Tur tras el enfrentamiento
La protesta ocurre en medio de una controversia que ya tuvo consecuencias diplomáticas anunciadas por Washington. El embajador Mike Waltz declaró durante una entrevista con Fox News que el secretario de Estado, Marco Rubio, había firmado la documentación necesaria para expulsar al primer secretario cubano.
Waltz acusó a Tur de empujar e intentar agredir a un integrante de la representación estadounidense y sostuvo que debía abandonar Estados Unidos en un plazo de 24 horas. El anuncio no demuestra por sí mismo que la salida del país ya se haya ejecutado.
El incidente ocurrió durante el enfrentamiento entre Bruno Rodríguez y Mike Waltz en la Asamblea General, cuando el representante estadounidense exponía acusaciones sobre los privilegios económicos de la dirigencia cubana.
Como parte de su intervención, Waltz había mostrado fotografías de relojes de lujo, residencias y embarcaciones que vinculó con la familia Castro y Miguel Díaz-Canel. Las imágenes provocaron protestas de la delegación cubana, encabezada por el canciller.
El conflicto también ocurre después de otro episodio protagonizado por diplomáticos cubanos que grabaron e increparon a ex presos políticos y activistas durante un encuentro organizado por Estados Unidos en la misma sede internacional el 19 de octubre.
Mientras Washington presenta el enfrentamiento con Freire como un caso de intimidación y agresión, La Habana insiste en que el funcionario estadounidense vulneró la privacidad de su representante. La carta introduce ahora una reclamación institucional ante Naciones Unidas, sin que las pruebas disponibles permitan establecer una resolución de la organización favorable a ninguna de las dos versiones.