
El gobierno de España, presidido por el socialista Pedro Sánchez, activó un programa de conversión de deuda con Cuba por un monto de 375 millones de euros. Este acuerdo busca financiar proyectos de desarrollo sostenible en la Isla y se enmarca dentro de un convenio multilateral alcanzado con el Club de París en enero de 2025.
El programa de reestructuración de la deuda cubana tiene como objetivo aliviar su carga financiera y promover inversiones en áreas clave como la energía, el agua y la seguridad alimentaria, sin requerir un pago inmediato en efectivo por parte del gobierno comunista.
La conversión de deuda es un mecanismo financiero que transforma los compromisos pendientes en inversiones o proyectos de desarrollo, en lugar de exigir pagos directos. En el caso de Cuba, parte de su deuda con España será destinada a la ejecución de proyectos en sectores vitales para el país.
Este tipo de acuerdo permite a los acreedores, como España, mantener una relación económica amistosa, mientras Cuba se beneficia de inversiones que pueden mejorar su infraestructura y calidad de vida.
El convenio fue firmado durante la IV Conferencia Internacional sobre Financiación para el Desarrollo, celebrada en Sevilla. Durante la reunión, también se lanzó un Hub global para promover la conversión de deuda en inversiones para el desarrollo. España ha desempeñado un papel clave en este mecanismo, que busca dar un nuevo enfoque a la reestructuración de la deuda internacional, favoreciendo la colaboración económica entre naciones.
El acuerdo establece que tanto las empresas españolas como las entidades cubanas y organismos internacionales podrán participar en los proyectos, garantizando que se cuente con la experiencia necesaria para implementarlos de manera efectiva.
La deuda pública de Cuba con España ha sido un tema recurrente desde las décadas de los 80 y 90. Con el paso de los años, España ha firmado varios acuerdos con Cuba para reestructurar esta deuda, y en algunos casos, se han logrado condonaciones parciales.
En 2015, España perdonó totalmente 110.8 millones de euros, y en 2016 se condonaron otros 1.492 millones. Sin embargo, la deuda sigue siendo significativa y como el régimen comunista está en una crisis total de liquidez, no tiene forma de pagar en efectivo.
Además de la deuda pública, Cuba enfrenta impagos a empresas privadas españolas, que se estiman en alrededor de 350 millones de euros. De acuerdo con la patronal Fomento del Trabajo Nacional, el 40% de las 300 empresas afectadas por la deuda cubana están ubicadas en Cataluña. Estas compañías han exportado suministros sanitarios, productos alimenticios y otros bienes esenciales a Cuba, pero se han visto gravemente afectadas por los impagos.
El impago a los proveedores afecta la salud financiera de las empresas españolas, muchas de las cuales se han declarado en quiebra por los problemas de flujo de efectivo.