
La esposa de Ernesto Ricardo Medina, uno de los jóvenes del grupo El4tico detenidos el viernes pasado en Cuba, compartió detalles sobre las circunstancias del arresto, que ha generado conmoción en la sociedad civil.
Según Doris Santiesteban, la policía política cubana llegó a su hogar a las 6 de la mañana, con un grupo compuesto por cinco oficiales, un perito y dos testigos, entre los que se encontraban miembros de la Seguridad del Estado.
Santiesteban relató que su esposo, al ver la situación, decidió no abrir la reja de su casa hasta que su tía llegara como testigo. Sin embargo, los agentes entraron de inmediato y comenzaron a requisar la vivienda.
“Cuando nos levantamos, vimos que había como cinco policías. Tico al ver el panorama no les quiso abrir la reja, cogió a una tía de él de testigo. Hubo un momento que lo esposaron para quitarle el teléfono, después le quitaron las esposas y se lo llevaron”, dijo.
Según su relato, “fueron al cuarto y se llevaron mi celular, y luego al cuartico, donde se llevaron la laptop, dos pares de audífonos, teclado, mouse, el trípode, la camarita y el router”.
En el momento en que intentaban confiscar el teléfono de Medina, los agentes lo esposaron brevemente, aunque más tarde le quitaron las esposas y se lo llevaron detenido.
Este arresto forma parte de un operativo más amplio en el que, además de Medina, también fue detenido Kamil Zayas Pérez, ambos jóvenes vinculados al proyecto El4tico, un espacio de divulgación en Cuba.
La detención de los dos activistas tuvo lugar entre las 6 y las 7 de la mañana en la ciudad de Holguín. La abogada y activista Yanet Rodríguez Sánchez presentó un recurso de habeas corpus a favor de los detenidos ante el Tribunal Provincial de Holguín.
A través de su publicación en redes sociales, la organización Ciudadanía y Libertad informó que el recurso, registrado con la referencia RE91, exige al tribunal información oficial sobre las acusaciones contra ambos jóvenes, su localización exacta y las condiciones de su detención.
El operativo, en el que fueron confiscados dispositivos electrónicos como computadoras, teléfonos y cámaras, ha sido calificado como una violación a la libertad de expresión y un acto de represión contra los jóvenes que documentan la realidad cubana.
Estos equipos eran utilizados por los activistas para grabar y compartir su labor, que incluye el seguimiento de la situación social y política en la isla.
Medina y Zayas Pérez fueron trasladados a la sede de Instrucción Penal de Holguín, conocida localmente como “Todo el mundo canta”, un centro de detención con denuncias recurrentes de torturas y tratos inhumanos. Este lugar es comparado con el conocido “Villa Marista” de La Habana, donde se han reportado abusos sistemáticos durante interrogatorios.
La detención de los jóvenes ha provocado una ola de solidaridad y rechazo dentro de la sociedad cubana, especialmente entre los miembros de la sociedad civil que luchan por mayores libertades en el país. La falta de información oficial sobre el paradero y el estado de los detenidos ha generado aún más preocupación y es un reflejo del creciente clima de represión en Cuba.