
La Dama de Blanco Sonia Álvarez Campillo denunció la pasada semana el grave deterioro de salud de su esposo, el preso político Félix Navarro, de 72 años, quien se encuentra aislado en la llamada enfermería de la prisión de Agüica, provincia de Matanzas.
Tras visitarlo el viernes 8 de agosto, afirmó que el lugar es “un calabozo que, para mí, es una celda de castigo” y no un espacio para atención médica.
En un audio difundido por el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), Álvarez Campillo aseguró que Navarro permanece sin acceso al sol, sin televisor ni compañía. “Está solo, muy delgado, no ha recuperado peso y se queja de dolor en el pulmón al respirar y al toser”, declaró.
Según la esposa, los médicos del penal le informaron a Navarro que los síntomas son secuelas de la COVID-19. Sin embargo, Álvarez Campillo cuestionó el diagnóstico, pues un estudio reciente arrojó un resultado alto en eritro, lo que ella interpreta como posible señal de infección.
La opositora también denunció restricciones a su derecho a la visita familiar. Explicó que su hija, la también opositora Saylí Navarro, tenía programada una visita el martes anterior, pero tampoco pudo entrar a la prisión.
Los oficiales le dijeron que en Perico, municipio donde residen, había cuarentena por una epidemia. “Pero a la única persona que no dejaron entrar fue a mí”, argumentando que los familiares de los otros presos sí pudieron entrar a ver a los reclusos.
El OCDH, con sede en Madrid, respaldó la denuncia y advirtió sobre las condiciones de encarcelamiento de Navarro: “El OCDH expresa preocupación por la salud del preso político Félix Navarro, actualmente en la enfermería de la prisión, donde las condiciones siguen siendo inadecuadas”.
La situación de Navarro se enmarca en un patrón de denuncias por tratos crueles y degradantes en prisiones cubanas, especialmente hacia reclusos con perfil político.
Activistas y exiliados cubanos han llamado a la comunidad internacional a presionar al gobierno cubano para garantizar atención médica adecuada y condiciones dignas para el prisionero.
Navarro, ex prisionero de la Primavera Negra de 2003, fue arrestado nuevamente en 2021 y condenado por “desacato” y “desórdenes públicos” tras las protestas del 11 de julio.
El opositor fue liberado en el mes de marzo de este año, al igual que otros opositores que fueron beneficiadas con la excarcelación anticipada bajo el marco de la Ley de Ejecución Penal, pero un mes después, el régimen lo volvió a encarcelar. Tanto Félix Navarro como su hija Saylí, cumplen condenas de 9 y 8 años de prisión.
con denunciar nadie te hace caso ve y sacalo tu y no lloriquen mas con denuncia no resuelven nada no sean tan cobardes y luchen aunque ustedes no les importa ser libre con cerveza y musica ustedes estan bien