
Rusia mantiene entre sus planes el restablecimiento de los vuelos directos con Cuba, aunque las conexiones continúan suspendidas por problemas operativos que La Habana todavía no ha logrado resolver.
Alexandr Schetinin, director del Departamento para América Latina de la Cancillería rusa, confirmó este lunes que Moscú sigue evaluando el regreso de las rutas entre ambos países. El obstáculo decisivo es el abastecimiento de combustible para las aeronaves.
Rusia exige garantías de que sus aviones podrán disponer de queroseno Jet A-1 en aeropuertos cubanos o mediante escalas intermedias antes de autorizar nuevamente operaciones regulares. Sin un sistema seguro de repostaje, las compañías rusas no tienen previsto regresar.
Rusia espera garantías para volver a volar a Cuba
La exigencia ya había sido planteada a finales de agosto por el ministro ruso de Transportes, Andrei Nikitin. “En cuanto se normalice por completo la situación con el queroseno de aviación, podremos proceder de inmediato a restablecer los programas de vuelo en su totalidad”, afirmó entonces en declaraciones a RIA Novosti.
La normalización, sin embargo, sigue sin confirmarse. Rossiya y Nordwind tuvieron que interrumpir sus servicios después de que la Isla dejara de garantizar combustible para sus aeronaves. Aeroflot también terminó suspendiendo sus conexiones regulares en febrero.
Durante aquellos días, las compañías organizaron operaciones especiales desde Varadero, La Habana, Holguín y Cayo Coco para sacar de Cuba a miles de viajeros rusos afectados por la paralización de los vuelos.
Los problemas continuaron durante los meses siguientes. Un NOTAM vigente para el Aeropuerto Internacional José Martí, por ejemplo, declaró que el Jet A-1 no estaba disponible entre el 31 de agosto y el 1 de octubre. El vencimiento de esa notificación tampoco estuvo acompañado por un anuncio que confirmara la recuperación estable del suministro.
Crisis de combustible golpea al turismo cubano
La falta de hidrocarburos alcanzó tal magnitud que el propio ministro cubano de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, reconoció en mayo: “No tenemos absolutamente nada de fueloil, ni absolutamente nada de diésel. Ya no tenemos reservas”.
Las consecuencias también aparecen en las estadísticas turísticas. Cuba recibió apenas 450.353 visitantes internacionales entre enero y agosto de 2026, un desplome del 64,4% frente al mismo período de 2025. Solo durante agosto arribaron 30.490 personas.
Rusia figura entre los mercados que más han retrocedido. Según cifras oficiales cubanas, entre enero y agosto llegaron 21.563 visitantes procedentes de ese país, con una caída superior al 70% interanual.
El deterioro de la conectividad aérea tampoco se limita a Moscú. Air Canada, Air France, Iberia, LATAM Perú y Turkish Airlines están entre las compañías que han suspendido o aplazado operaciones hacia Cuba durante 2026.
Moscú y La Habana estudian alternativas que permitan repostar los aviones en terceros países. Por ahora, sin garantías suficientes de combustible, el retorno de los vuelos directos rusos continúa sin una fecha concreta.