
La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, canceló las visas de la esposa e hija del ministro brasileño de salud, Alexander Padilha, por la vinculación de este funcionario con la contratación de médicos cubanos ante el régimen castrista.
Según EFE, la medida no se le impuso a Padilha, debido a que él actualmente no posee dicho documento de manera actualizada. La decisión se produce después de que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, anunciara el miércoles sanciones contra Brasil, Granada y varias naciones africanas que participan en programas similares al Mais Médicos.
Washington sostiene que estas políticas violan las sanciones impuestas a Cuba y han favorecido la “explotación” de médicos cubanos, cuya mayoría de los salarios es retenida por las autoridades comunistas.
Padilha era ministro de Salud cuando se implementó el programa en 2013, durante el gobierno de la presidenta Dilma Rousseff. Al dar una entrevista Globo News, defendió la llegada de médicos cubanos, asegurando que también buscó el apoyo en otros países ante la falta de profesionales de salud en el país sudamericano.
Una investigación del Diario de Cuba señala que el acuerdo entre La Habana y Brasilia, durante el gobierno de Rousseff, provocó el arribo de más de 11.000 médicos cubanos entre 2013 y 2018.
Respecto a la medida estadounidense contra su familia, el referido funcionario clasificó la situación como un acto de mera venganza política. “Es un acto cobarde que afecta a una niña de diez años, lo que afecta a mi esposa. Y las personas que hacen esto, el clan Bolsonaro, que orquesta esto, tienen que explicar, no a mí, al mundo entero, qué riesgo puede tener una niña de diez años para el Gobierno estadounidense”, señaló.
Asimismo, agregó: “¿Cuál es la explicación de que no haya ningún tipo de sanción, ninguna crítica a estos otros países, que todavía emplean cubanos, y vengan a hacer una sanción aquí en Brasil contra los empleados brasileños y contra la familia del ministro de Salud, si ya no tenemos asociaciones con médicos cubanos?”.
Las sanciones estadounidenses contra Brasil se suman a acciones previas que ya tensionaban las relaciones bilaterales. En julio pasado, la administración de Trump penalizó al juez del Tribunal Supremo Alexandre de Moraes por su papel en el juicio contra el expresidente Jair Bolsonaro, acusado de liderar un intento de golpe de Estado contra Lula.
Asimismo, Washington aplicó un arancel del 50% a buena parte de las exportaciones brasileñas como respaldo a Bolsonaro. Desde entonces, la embajada estadounidense en Brasilia advirtió sobre posibles nuevas sanciones a magistrados y funcionarios vinculados al proceso judicial contra el exmandatario.
Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente, aseguró tras reuniones con altos funcionarios en Washington que no hay margen para una reducción de aranceles sin concesiones por parte de la Corte Suprema. “Los jueces del Supremo Tribunal Federal deben comprender que han perdido poder. No hay ningún escenario en el que la corte suprema salga victoriosa de todo este embrollo. Están en conflicto con la mayor potencia económica del mundo”, afirmó.