
El canciller de Guatemala, Carlos Ramiro Martínez, admitió que su país ha recibido presiones de Estados Unidos en lo referente a las brigadas médicas cubanas, cuyos servicios dejarán de operar tras casi tres décadas de cooperación.
El gobierno de Bernardo Arévalo de León decidió poner fin de manera unilateral al convenio con Cuba y sustituir a los 412 integrantes de la misión cubana por profesionales nacionales.
Durante una Tribuna EFE-Casa de América celebrada este martes en Madrid, Martínez fue consultado sobre si Washington pidió a Guatemala terminar el programa un año antes de lo previsto.
El ministro evitó confirmar de forma directa esa versión, pero reconoció que “presiones siempre ha habido alrededor de las brigadas médicas cubanas”. El jefe de la diplomacia guatemalteca precisó que el acuerdo con Cuba tiene 27 años y fue firmado bajo condiciones distintas a las actuales.
Según explicó, no se trata de una contratación directa entre gobiernos, sino de vínculos individuales con los médicos cubanos, a quienes el Ministerio de Salud guatemalteco paga de forma separada.
“Es un convenio que tiene 27 años y que incluso se pactó bajo una fórmula que era la de hace 27 años. No hay una contratación de gobierno, hay una contratación individual de los médicos cubanos”, declaró Martínez.
El convenio, de acuerdo con el canciller, mantiene vigencia hasta agosto del próximo año. Sin embargo, el gobierno guatemalteco ya activó un plan de salida escalonada que comenzó en abril y debe concluir en diciembre de este año.
Martínez rechazó emplear el término “expulsión” para describir el proceso. Afirmó que el escenario relacionado con las exigencias desde Washington “ha estado en la agenda; ya sabemos de quién o de quiénes”, sin identificar de forma expresa a los actores políticos o diplomáticos involucrados.
La brigada médica cubana llegó a Guatemala en 1998, tras el paso del huracán Mitch, que dejó casi 300 muertos en el país centroamericano. Desde entonces, el contingente se mantuvo de manera ininterrumpida en labores de atención primaria y apoyo sanitario, especialmente en zonas con déficit de personal médico.
Martínez aseguró que Guatemala trabaja de forma cercana con la embajada de Cuba para evitar que la retirada afecte la atención primaria de salud de la población. La prioridad oficial, dijo, es ejecutar la transición sin provocar vacíos en los servicios.
Médicos cubanos deciden quedarse en Jamaica tras cancelación de convenio
Más de 40 médicos cubanos que formaban parte del programa de cooperación sanitaria entre Cuba y Jamaica decidieron permanecer en territorio jamaicano tras la cancelación del convenio bilateral.
La información fue confirmada por el ministro de Salud y Bienestar de Jamaica, Christopher Tufton, quien explicó que esos profesionales ya no están vinculados al antiguo acuerdo estatal, sino que trabajan mediante contratos individuales dentro del sistema de salud local.
Según datos citados por Caribbean National Weekly, el programa incluía a unos 278 médicos cubanos antes de su cierre. Tufton precisó que, de ese grupo, más de 40 optaron por no regresar a Cuba y recibieron contratos directos para continuar prestando servicios en Jamaica.
El ministro también señaló que algunos de estos médicos llevan cinco años o más en el país y han iniciado trámites para obtener residencia permanente, una posibilidad permitida por la legislación jamaicana para quienes cumplen los requisitos migratorios.
Además, las autoridades ofrecieron a otros integrantes de la brigada una carta de contacto, con la posibilidad de ser llamados nuevamente según sus intereses, pero bajo contratos individuales. La medida marca un cambio en la relación laboral de estos profesionales y reduce la dependencia de los convenios controlados por el régimen cubano.