
El gobierno republicano de Florida se ha adherido a la política federal de la administración de Donald Trump para la captura de migrantes irregulares. La colaboración es muy estrecha, pero hay un condado ubicado en el sur de la Florida que tiene la mayor cantidad de arrestos migratorios, con diferencia.
Se trata de Palm Beach. Bajo el programa federal 287(g) ya ha ejecutado 1.229 detenciones desde agosto pasado hasta el 5 de mayo, según datos de la Junta Estatal de Aplicación de la Ley Migratoria.
La cifra representa cerca de una de cada cinco capturas realizadas por la Patrulla de Carreteras de Florida (FHP), que acumula más de 6.600 arrestos en todo el estado dentro de una ofensiva impulsada por el gobierno de Ron DeSantis.
El dato ha generado inquietud porque Palm Beach supera con diferencia a otros condados del sur de Florida con poblaciones inmigrantes más numerosas, como Miami-Dade y Broward.
De acuerdo con la información disponible, la FHP registró 6.666 detenciones bajo el modelo de Fuerza Especial del 287(g), aunque el total podría ser mayor. El registro público solo abarca desde agosto, pese a que el acuerdo con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) fue firmado seis meses antes.
La concentración de casos en Palm Beach coloca al condado en el centro del debate migratorio estatal. Si se toman como referencia las 6.666 detenciones reportadas por la FHP, los 1.229 arrestos en Palm Beach equivalen aproximadamente al 18,4% del total.
Ese volumen resulta llamativo porque no corresponde necesariamente con el peso demográfico de la población inmigrante en comparación con otros territorios del sur floridano.
Rick Roth, agricultor y exlegislador republicano de Florida, expresó preocupación por la tendencia. Afirmó que recibe llamadas frecuentes de personas que siguen siendo detenidas y reconoció que también se pregunta por qué Palm Beach concentra tantos casos.
Su reacción muestra que las dudas no solo provienen de organizaciones defensoras de inmigrantes, sino también de figuras políticas vinculadas al propio Estado.
Una de las explicaciones señaladas por activistas apunta a la estructura interna de la Patrulla de Carreteras. La Tropa L, con sede en Lake Worth, supervisa los condados de Okeechobee, Indian River, St. Lucie, Martin, Palm Beach y Broward.
Dicha división operativa podría influir en el volumen de arrestos registrados en Palm Beach, donde la presencia de comunidades hispanas es notable.
Lake Worth, sede de la Tropa L, es una ciudad de mayoría hispana y cuenta con más de 9.000 residentes de origen guatemalteco. Según los datos citados, cerca de dos terceras partes de las detenciones realizadas por la FHP corresponden a personas guatemaltecas y mexicanas.
El despliegue está vinculado al Departamento de Seguridad Vial y Vehículos Motorizados de Florida (FLHSMV), dirigido por Dave Kerner. El funcionario fue designado por DeSantis en 2023, representó como demócrata un distrito legislativo de mayoría hispana y fue alcalde de Palm Beach hasta 2022.
El modelo de Fuerza Especial del 287(g) permite a agentes estatales y locales interrogar sobre el estatus migratorio durante paradas de tránsito y detener a personas en el sitio.
Kerner explicó que, cuando una parada deriva en una investigación sobre el estatus legal de alguien en el vehículo, la Patrulla Fronteriza e ICE acompañan a los agentes en sus unidades. Esa coordinación amplía el alcance migratorio de operativos originalmente vinculados al tránsito.