
El monopolio de las telecomunicaciones en Cuba, la estatal Etecsa, reconoció una “inestabilidad en las operaciones de recarga” del servicio Nauta, incluido Nauta Hogar.
El comunicado llegó varias horas después de que miles de usuarios en todo el país reportaran dificultades para añadir saldo, consultar las horas disponibles y acceder con normalidad a la navegación vía Wi-fi en sus hogares.
La empresa estatal informó que el problema afectaba la visualización del tiempo acumulado, aunque aseguró que el saldo real se mantenía y afirmó que sus especialistas trabajaban para resolver la incidencia lo antes posible.
En su nota oficial, Etecsa explicó que “los usuarios pueden acceder a la navegación siempre que cuenten con saldo en su cuenta”.
La declaración no ofreció detalles sobre las causas específicas de la avería ni precisó un plazo concreto para la normalización del servicio. La escueta nota se limitó a anunciar que “nuestros especialistas laboran para dar solución lo antes posible”.
Aprovechando la publicación, miles de cubanos se quejaron sobre el mal servicio de la única empresa estatal que ofrece acceso a Internet en Cuba.
Varios comentarios señalaron que la afectación llevaba más de 12 horas cuando Etecsa publicó su aviso. Otros aseguraron que desde la mañana del 25 de marzo ya existían problemas para recargar, acceder al portal Nauta o comunicarse con los canales de atención.
Entre las principales quejas figuraron los intentos fallidos de recarga desde Transfermóvil, la imposibilidad de pagar Nauta Hogar y la aparición de cuentas con “00” horas, pese a que varios usuarios afirmaron tener saldo acumulado.
También hubo reportes de mensajes de error que indicaban cuentas incorrectas o inexistentes, lo que aumentó la incertidumbre entre clientes que dependen del servicio para trabajar o estudiar.
El malestar también se concentró en la forma en que Etecsa comunicó la situación. Comentarios recogidos tras la publicación oficial criticaron que la empresa avisara tarde y “a medias”, sin explicar qué ocurría realmente.
Algunos clientes dijeron haber pasado el día reclamando a oficinas o líneas de soporte sin obtener una respuesta clara, mientras otros denunciaron congestión en los teléfonos de atención.
La afectación no pareció limitarse solo al reporte visual de las horas. Varios usuarios afirmaron que tampoco podían conectarse aun teniendo saldo, mientras otros reportaron problemas simultáneos en Nauta Hogar, Nauta Plus, telefonía fija, datos móviles e incluso menciones a incidencias con servicios bancarios.
En provincias como Matanzas, Las Tunas, Santiago de Cuba y zonas de La Habana también se denunciaron fallos persistentes.
Las opiniones mostraron además el impacto práctico de la interrupción. Varias personas afirmaron necesitar el servicio para estudiar, dar clases o sostener trabajos por cuenta propia.
Algunos dijeron que no podían pagar sus servicios a tiempo y temían sufrir cortes posteriores, mientras otros lamentaron que, aun pagando mensualmente, enfrentaran conexiones lentas, caídas frecuentes y largos periodos sin respuesta.