
Una alerta por posible presencia de explosivos se reportó este martes 17 de marzo en el aeropuerto Ernesto Cortissoz, que sirve a Barranquilla y su área metropolitana, luego de que unidades caninas detectaran una maleta sospechosa en la terminal.
La emergencia obligó a evacuar pasajeros y trabajadores, activar protocolos de seguridad y suspender de manera parcial las actividades aéreas mientras se realizaba la inspección técnica.
El episodio ocurrió hacia la 1:15 de la tarde, cuando un perro antiexplosivos de la Policía alertó sobre un equipaje en la zona aeroportuaria. A partir de ese momento, las autoridades aislaron el área y desplegaron equipos especializados para verificar el objeto, mientras decenas de viajeros eran retirados preventivamente del lugar.
Según reportes posteriores, la amenaza fue descartada tras la revisión del equipaje sospechoso. Entre los pasajeros afectados estuvo el senador liberal Mauricio Gómez Amín, quien relató en redes sociales los momentos de tensión vividos dentro de la terminal. El congresista aseguró que fue desembarcado de un vuelo de Avianca con destino a Bogotá cuando se activó la alarma de seguridad.
“Nos acaban de bajar del avión por amenaza de bomba”, dijo el senador en un video grabado desde el aeropuerto. En su mensaje, también mostró a varios pasajeros reunidos en la terminal y describió el ambiente como una escena de temor e incertidumbre, en medio de la espera por información oficial sobre lo ocurrido.
🔴🛫Evacúan el aeropuerto Ernesto Cortissoz, de Barranquilla, por la posible presencia de explosivos dentro de la terminal aérea.
La situación llevó a la salida inmediata de pasajeros y trabajadores, así como a la suspensión parcial de vuelos mientras los equipos antiexplosivos… pic.twitter.com/E6GVNHngvP
— EL TIEMPO (@ELTIEMPO) March 17, 2026
La situación generó preocupación entre los usuarios del terminal aéreo, que durante varios minutos permanecieron fuera de las salas de abordaje mientras las autoridades ejecutaban el procedimiento antiexplosivo.
La prioridad, según las medidas adoptadas, fue proteger a los viajeros y al personal del aeropuerto mientras se descartaba cualquier riesgo para la operación.
Horas después, las autoridades confirmaron que no había explosivos en el lugar. La revisión técnica realizada por las unidades especializadas de la Policía Metropolitana de Barranquilla permitió establecer que no existía peligro real, por lo que comenzó el proceso de normalización de las actividades en la terminal.
🚨| URGENTE: El senador colombiano Mauricio Gómez Amín, informa que bajaron del avión a todos los pasajeros en el aeropuerto de Barranquilla, que se dirigían en un vuelo hacia Bogotá por una AMENAZA DE BOMBA. 🇨🇴 Colombia es un desastre con el comunista Petro en el poder. pic.twitter.com/JfOdgNIPi7
— Eduardo Menoni (@eduardomenoni) March 17, 2026
La alerta, sin embargo, volvió a poner bajo atención la vulnerabilidad de la infraestructura aérea frente a este tipo de incidentes. En un aeropuerto que moviliza miles de pasajeros y que ya venía siendo observado por problemas operativos y de infraestructura, un episodio de esta naturaleza impacta de forma inmediata la percepción de seguridad de los viajeros.
El Ernesto Cortissoz es una terminal clave para la región Caribe y una de las principales puertas de entrada y salida del Atlántico. Cualquier interrupción en su funcionamiento tiene efectos directos sobre los vuelos comerciales, la movilidad de los usuarios y la logística de la ciudad y su área metropolitana.
Aunque la emergencia fue controlada sin hallazgo de material explosivo, el caso dejó imágenes de pasajeros evacuados, operaciones suspendidas y un fuerte despliegue de seguridad.
En redes sociales circularon videos y testimonios de personas que vivieron de cerca el procedimiento, lo que amplificó la sensación de alarma.
La reacción de Mauricio Gómez Amín también incorporó un componente político. El senador vinculó lo sucedido con la situación general de seguridad en el país y aprovechó el episodio para cuestionar el estado del orden público. Esa lectura, no obstante, se dio mientras las autoridades todavía adelantaban la inspección que luego descartó la amenaza.
El incidente se suma a otros episodios recientes que han obligado a reforzar protocolos en aeropuertos colombianos y de la región, donde la detección de objetos sospechosos o alertas caninas activa cierres preventivos y procedimientos de evacuación. En este caso, la respuesta rápida evitó mayores afectaciones y permitió restablecer la calma.