
Saúl Santos Ferro, exagente de la Seguridad del Estado del régimen castrista y primer represor identificado por sus víctimas en el exilio, regresó a Estados Unidos después de ser deportado a Cuba tras la condena que recibió en 2019 por parte de las autoridades migratorias estadounidenses.
El régimen cubano rechazó su entrada y lo devolvió en el mismo vuelo, una decisión inesperada que ha generado controversia en la comunidad cubana en el exilio.
Santos Ferro fue condenado en 2019 en Miami por mentir a las autoridades migratorias de Estados Unidos sobre su pasado. El exagente ocultó su pertenencia a la Seguridad del Estado en Cuba cuando tramitó su residencia permanente en 2013 bajo la Ley de Ajuste Cubano.
Durante su tiempo en Estados Unidos, también fue acusado de fraude al Social Security, recibiendo dinero del gobierno entre 2016 y 2019. A pesar de cumplir su sentencia en Estados Unidos, la deportación ordenada por una corte federal no ha sido ejecutada de manera efectiva.
El abogado de inmigración Santiago Alpízar, vicepresidente de las organizaciones Cuba Demanda y Cuba Represión, ha estado siguiendo el caso de cerca. El letrado fue quien recibió la noticia de primera mano sobre la deportación fallida de Santos Ferro. “Cuba rechazó admitirlo y lo devolvió en el mismo vuelo a Estados Unidos. Aún vive entre nosotros, a pesar de haber cometido serias violaciones de derechos humanos en Cuba”, declaró en entrevista para la televisora América TeVé.
Santos Ferro fue arrestado en febrero de 2019 tras ser identificado por sus víctimas en un mercado de Miami. Fue condenado a seis meses de prisión, dos años de probatoria y una restitución de más de 12.000 dólares. Aunque la corte federal ordenó su deportación, el régimen cubano se negó a aceptarlo. Según Alpízar, es preocupante que una persona condenada por fraude migratorio y violaciones de derechos humanos siga residiendo en EEUU.
El caso de Santos Ferro ha levantado preguntas sobre la eficacia de los acuerdos migratorios entre Estados Unidos y Cuba. Mientras muchos cubanos que huyen del comunismo enfrentan un limbo migratorio en EEUU, represores como Santos Ferro logran permanecer en el país. “Es incomprensible que se permitan estas irregularidades cuando tantos cubanos honestos esperan justicia”, afirmó Alpízar.
Más de 100 represores de la dictadura castrista viven en Miami
En el último año, más de 100 represores del régimen castrista cubano han sido identificados viviendo en Estados Unidos, principalmente en Miami. Estos individuos, vinculados con la represión en Cuba, han sido denunciados por la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba, a través del proyecto “Represores Cubanos”.
La cifra actual es alarmante, alcanzando 115 represores, lo que representa un aumento significativo en comparación con los 20 identificados en febrero de 2023.
Entre los identificados se encuentran exmiembros de las fuerzas parapoliciales y militares, altos dirigentes del Partido Comunista, jueces, fiscales, y otros responsables de graves violaciones de derechos humanos en Cuba. Estos represores han ingresado al país aprovechando vías como el parole humanitario y la reunificación familiar, mezclándose discretamente en la sociedad estadounidense.
La Fundación Cubanno Americana ha pedido a las autoridades federales investigar cómo estas personas, a pesar de su historial, han logrado establecerse en Estados Unidos, mientras muchos otros cubanos que cumplen con los requisitos migratorios enfrentan dificultades para ingresar al país.
La pregunta a Alpizar no es de imigracion…