El opositor cubano, Ariel Arzuaga Peña, miembro de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) se encontraba en Panamá donde residía de forma no regular y el gobierno centrocaribeño lo ha deportado nuevamente hacia Cuba.
Tras cinco años encarcelados por delitos fabricados en su contra por la Seguridad del Estado emigró hacia Guyana en 2017 y después de una travesía por Brasil y Colombia se asentó en Panamá sin llegar a poseer un estatus migratorio legal, motivo por el cual fue devuelto a Cuba.
Arzuaga Peña estaba en el campamento de refugiados en Peñitas y se encontraba atento a la respuesta de la Oficina Nacional para la Atención de los Refugiados (ONPAR) pues había solicitado un asilo político temiendo por su vida si era deportado a Cuba.
Pero la petición nunca llegó a analizarse por parte de las autoridades panameñas y desde el pasado once de octubre está de vuelta en la isla.
Fuentes cercanas a la dirección de la UNPACU creen que el régimen cubano está detrás de la deportación en modo “express” que se ha realizado sin analizar la solicitud de refugio presentada por Arzuaga.
A su entrada por el aeropuerto internacional de Rancho Boyeros fue retenido durante tres horas y sometido a un interrogatorio, donde según las palabras de su esposa Yaquelín: “la funcionaria de Migración era una agente de la Seguridad del Estado y le comunicó que estaba detenido por el delito de amenaza. Le dijeron con antelación que iba a ir a prisión en cualquier momento”.
Con información de CiberCuba