
Carlos García, exalcalde opositor de Mérida (Venezuela), fue detenido por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos el pasado 23 de enero de 2026, mientras acudía a una cita regular de control migratorio en Ohio, informaron familiares y medios locales.
La detención se produjo pese a que García ha mantenido toda su documentación en regla y se encuentra en medio de un proceso de solicitud de asilo y de Estatus de Protección Temporal (TPS), según detalla su esposa y representantes legales.
García, de 42 años, fue alcalde del municipio Libertador de Mérida entre 2013 y 2017 y sufrió persecución política bajo el régimen de Nicolás Maduro, que lo destituyó y condenó en Venezuela por no reprimir protestas ciudadanas, según registros judiciales y familiares.
Tras años en el exilio, primero en Colombia y luego en EEUU, su familia cumplía con todos los requisitos migratorios, asistiendo periódicamente a citas del ICE sin contratiempos.
Su esposa, Gabriela Duarte, relató que asistieron 28 veces a las oficinas del ICE para cumplir con los requisitos migratorios antes de ser sorprendidos por la detención.
“Él procede con todos los documentos en regla, está en proceso de asilo y tiene su TPS y permiso de trabajo vigente hasta 2030. Asistimos 28 veces a las oficinas del ICE para cumplir con todos los requisitos”, denuncia Gabriela, quien aún aguarda la pronta liberación de su esposo”.
En su testimonio, Duarte detalló que la detención se dio mientras García estaba en una de las entrevistas programadas. “Yo entro, salgo, él entra, pero cuando él está dentro, entran dos hombres, dos uniformados, con una bolsa de papel. A los pocos minutos me dicen: ‘Nos vamos a llevar a tu esposo’”, narró. “Se lo llevaron con esposas sin ninguna causa y sin respetar un debido proceso”, agregó.
La familia asegura que García nunca ha tenido antecedentes penales ni multas significativas, y que la detención no se basa en ningún delito conocido. Migraron a Estdos Unidos en 2022 huyendo de la persecución política del régimen de Nicolás Maduro por ser un líder opositor trabajador.
“No había ninguna causa. Él está en un proceso de asilo, tiene TPS, permiso de trabajo hasta 2030 y no hay récord criminal que justifique lo que hicieron”, expresó Duarte.
Actualmente, García permanece detenido en el centro de detención del Condado de Butler, en Hamilton, Ohio, mientras se define su situación migratoria y continúa el trámite judicial para impedir su deportación. Sus abogados han presentado un hábeas corpus ante la corte de inmigración, y se espera una audiencia próxima para discutir su liberación o posible deportación.
La detención ha generado reacciones en la comunidad venezolana y de migrantes, que han visto el caso como un reflejo de la compleja realidad que enfrentan muchos opositores venezolanos que huyen de la persecución política.
El drama también ha puesto en evidencia la vulnerabilidad de quienes buscan protección internacional en EE. UU., especialmente tras cambios recientes en las políticas migratorias estadounidenses.
“Carlos García, el mejor alcalde que hemos tenido ”
“Carlos García, el mejor alcalde que hemos tenido en Merida”, señalan varios comentarios en las redes sociales, donde mencionan que el abogado detenido cumplió una gran labor pública, además de ser “una persona humilde trabajadora y lo más importante un ser humano solidario y sensible ante las necesidades de los mas necesitados”.
La esposa de García ha insistido en que su familia no puede ser enviada a Ecuador, país al que, según documentos judiciales, las autoridades de EEUU consideran como posible destino de deportación. Duarte afirmó que su esposo no tiene vínculos familiares ni apoyo en ese país.
El caso de Carlos García se suma a una serie de historias de migrantes que, a pesar de cumplir con sus obligaciones migratorias, enfrentan detenciones inesperadas por parte de ICE.
Representantes de organizaciones civiles han expresado preocupación por la situación de solicitantes de asilo en escenarios similares.
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