
Durante una transmisión en vivo de su programa ¡Hola, Ota-Ola!, el presentador cubano Alexander Otaola entrevistó a María Medina, exasistente y manager del cantante Eduardo Antonio. La mujer compartió detalles sobre su experiencia de más de 15 años trabajando con el artista, describiendo una relación profesional que, según ella, estuvo marcada por dificultades personales y profesionales.
María Medina comenzó aclarando que su participación en el programa fue por voluntad propia, afirmando que no buscaba fama ni compensación económica. “No estoy aquí para juzgar a nadie”, expresó, y agregó que su intención era revelar algunos aspectos desconocidos de su relación laboral con El Divo de Placetas.
Durante la entrevista, Otaola mencionó que Medina fue una figura clave detrás de la carrera del cantante, encargándose de su imagen y, en muchas ocasiones, solucionando problemas personales del artista.
Medina describió al cantante como una persona con pocos escrúpulos y sin sentimientos. Aunque destacó su talento vocal, indicó que el comportamiento del cubano, influenciado por problemas con sus adicciones, han afectado negativamente su carrera. Afirmó que Eduardo “manipulaba emocionalmente a las personas a su alrededor”, y mencionó ejemplos en los que ella tuvo que intervenir para resolver situaciones difíciles en las que el intérprete se encontraba.
La exmanager reveló que durante los años que trabajó con el cantante, este vivió en su casa en varias ocasiones, lo que generó conflictos con su propia familia. A pesar de estos problemas, Medina sostuvo que fue incondicional con el artista. “Le abrí las puertas de mi casa como si fuera de la familia”, y añadió que su relación laboral con Eduardo nunca incluyó un salario, algo que, según ella, fue una constante durante todos esos años.
Uno de los aspectos más impactantes de la entrevista fue cuando la mujer habló sobre las adicciones de Eduardo Antonio. Señaló que el artista tenía serios problemas con el alcohol y las drogas, lo que lo convertía en una persona “difícil de controlar” durante los eventos. Según Medina, estas adicciones afectaron su desempeño profesional y su vida personal.
La invitada de Otaola también se refirió a las relaciones amorosas del cantante, destacando su relación con la actriz Niurka Marcos. Confirmó que el romance fue real, y no un montaje, como muchos creyeron en su momento. Sin embargo, también comentó que Eduardo buscaba mujeres mayores con poder adquisitivo, lo que en ocasiones le generaba problemas.
Finalmente, la exmanager compartió que Eduardo Antonio acumuló deudas con varias personas, incluidas amistades cercanas, y que su estilo de vida estaba marcado por una obsesión con las apariencias y el lujo. “Vivía en una mentira”, afirmó, señalando que esa necesidad de proyectar una imagen ficticia fue uno de los factores que contribuyeron a su caída profesional.
Con estas declaraciones, María Medina rompió el silencio sobre su relación con el cantante, exponiendo un lado oscuro que, según ella, muchos desconocían. Ante los cuestionamientos de Otaola sobre por qué aguantó durante tanto tiempo y si estaba enamorada del cantante, ella enfatizó que nunca estuvo enamorada. Lo describió como un “monstruo” en lo personal y un manipulador.