
Lisset Hechavarría Medina, una de las primeras atletas en lograr resultados internacionales en lucha libre femenina para Cuba, atraviesa un momento crítico. Actualmente, se encuentra en una situación de extrema vulnerabilidad, viviendo en condiciones precarias y con serios problemas psiquiátricos.
Hechavarría Medina, de 34 años, es conocida por logros deportivos que incluyen una medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Guadalajara en 2011, así como siete medallas en Campeonatos Panamericanos, con oros en 2013 y 2014.
Asimismo, destacó en el Campeonato Mundial de 2015, donde ocupó el puesto 16, y en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, ocupando el primer lugar en 2006 y 2014. Estos resultados marcaron un antes y un después en la historia de la lucha femenina de la Isla.
Pese a sus logros, hoy es una víctima más del abandono que impone el régimen castrista. Madre de dos hijos pequeños, de 6 y 8 años, no cuenta con la atención debida para su salud mental, informó el exluchador e influencer Roly Damaso en Facebook.
El Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (Inder) de Santiago de Cuba y el gobierno cubano tienen la responsabilidad de intervenir. La exatleta necesita un diagnóstico médico adecuado y un entorno propicio para su recuperación, ya que su vivienda se encuentra en condiciones deplorables.
“La gran ayuda que recibe de sus compañeras de equipo es admirable, pero no es suficiente y no puede sostenerse a largo plazo. Es esencial que las autoridades asuman la responsabilidad de garantizarle a Hechavarría una vida digna y estable”, expresó Damaso.
En los comentarios de la publicación, usuarios piden apoyo para la exdeportista. “Toda una guerrera dentro y fuera de los colchones de lucha. Es hora de ayudar, atención, atletas y glorias deportivas de Cuba. Toda la familia de lucha cubana y mundial debe ayudarla a salir de esta situación”, comentó la internauta Yoennis Chapman Toledo.
Otros usuarios comentaron que la situación también la viven otros atletas retirados que protagonizaron momentos de grandeza en sus respectivas disciplinas, y ahora son desconocidos para el régimen.
“Es lo que viven cada una de nuestras glorias deportivas, abandonados y en situaciones precarias, los más jóvenes desgraciadamente no escaparán de esto. Está sucediendo con todos, no solo glorias del deporte, también con médicos, maestros, vecinos, constructores, todos”, manifestó Argel Ruiz Ortega.
Excampeón mundial cubano de voleibol murió sin recibir ayuda del Inder
El año pasado, Abel Sarmientos, exjugador de voleibol y campeón mundial, falleció en La Habana, después de haber vivido las últimas décadas de su vida en total abandono por parte del Inder.
Sarmientos, quien fue parte del equipo Cuba en la década de los 80, pasó sus últimos años trabajando como zapatero y custodio de una farmacia, ya que su pensión por su carrera deportiva no le alcanzaba para vivir dignamente.
La noticia de su muerte fue confirmada por los medios deportivos oficiales, que publicaron una breve nota informando que su velorio se realizaría en la funeraria Santa Catalina en La Habana.
En el comunicado, destacaron su participación en la Copa del Mundo de Japón 1989 y sus subcampeonatos en las Ligas Mundiales de 1991 y 1992, pero omiten cualquier mención a la difícil situación que atravesó después de su retiro.