
En una reveladora entrevista con la BBC, Ri Il Kyu, un ex diplomático norcoreano que trabajaba en La Habana antes de desertar, ha confesado su implicación en el tráfico ilegal de tabacos cubanos.
Durante su estancia en la sede diplomática de Corea del Norte en La Habana, Ri, quien recibía un salario mensual de apenas 500 dólares, se vio obligado a recurrir a la compra de puros para venderlos en China y así mantener a su familia. El hombre no ofreció detalles de cómo operaba la cadena delictiva ni si los obtenía en el mercado negro o si utilizaba la valija diplomática para su traslado.
Esta práctica, aunque ilegal en Cuba, fue su única vía para sobrevivir en un entorno económico hostil, tanto en la Isla caribeña como su país.
Ri Il Kyu describió cómo su vida en Cuba, a pesar de formar parte del “1% superior” de la élite norcoreana, estaba marcada por la precariedad económica. Este exdiplomático narró que la venta de tabacos cubanos en China le permitía obtener ingresos adicionales, cruciales para sostener a su familia. La práctica, aunque arriesgada, refleja las dificultades que enfrentan los diplomáticos norcoreanos en el extranjero, obligados a involucrarse en actividades ilícitas para sobrevivir.
La historia de Ri también pone en evidencia la relación entre Cuba y Corea del Norte, dos de los regímenes comunistas más aislados del mundo. Aunque no se conocen muchos detalles sobre la cooperación entre ambos países, la implicación de diplomáticos norcoreanos en actividades ilícitas en Cuba sugiere una colaboración que trasciende la diplomacia formal.
Ri Il Kyu ofreció una visión inquietante sobre la vida en Corea del Norte y su liderazgo. Según él, aunque Kim Jong Un puede parecer un líder carismático, en realidad es despiadado y dispuesto a sacrificar a su población para asegurar su poder.
El ex funcionario del régimen advirtió que, a pesar de los esfuerzos diplomáticos, cualquier acuerdo nuclear con Pyongyang sería una táctica engañosa, diseñada para fortalecer la posición del régimen sin ceder en sus ambiciones nucleares.
La entrevista también abordó la creciente relación entre Corea del Norte y Rusia, intensificada por la guerra en Ucrania. Ri explicó que esta alianza ha permitido a Pyongyang eludir sanciones internacionales, continuando así con el desarrollo de su arsenal nuclear. Sin embargo, advirtió que esta alianza es temporal y que Kim Jong Un busca normalizar relaciones con Estados Unidos como una estrategia de supervivencia a largo plazo.
Por otra parte, Ri Il Kyu señaló un aumento en la deslealtad interna hacia Kim Jong Un, alimentada por la desesperación económica y la exposición a contenido surcoreano. Esta situación ha erosionado la lealtad que el régimen ha intentado imponer a su población. Ri sugirió que, a pesar de la aparente estabilidad, solo un esfuerzo conjunto de la comunidad internacional podría provocar un cambio significativo en Corea del Norte.