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Exmilitar y candidato demócrata propone plan para el fin de la dictadura: “Gritar Cuba Next no resuelve nada”

Candidato demócrata respalda una acción militar en Cuba y agita el “voto castigo” contra Trump
La apuesta de Ehr consiste en correr a Giménez por la derecha en el tema cubano (Captura de pantalla © Florida Veterans History Program – YouTube)

El comandante retirado de la Marina de Estados Unidos Phil Ehr, candidato demócrata al Congreso por el Distrito 28 de Florida, expuso este 27 de octubre cinco condiciones que considera indispensables para una eventual intervención estadounidense destinada a poner fin al régimen cubano.

Su planteamiento incluye movilizar fuerzas militares con autorización del Congreso, preparar una transición democrática y establecer garantías para evitar que la población civil sufra las consecuencias de una operación armada.

En una extensa publicación en X, el exmilitar desarrolló con especial claridad su visión sobre cómo Washington debería afrontar un cambio político en Cuba y cuestionó las consignas utilizadas por sectores del exilio para reclamar una intervención inmediata.

“Gritar ‘¡Cuba Next!’ no es un plan. No resuelve nada”, afirmó Ehr, quien fue todavía más contundente al asegurar que “‘Cuba Next’ siempre fue una mentira cínica para explotar el dolor y el sufrimiento de los exiliados cubanos”.

Para el político, liberar a Cuba exige algo más que promesas: conseguir respaldo dentro de Estados Unidos, definir los objetivos de la operación, contar con legitimidad institucional y preparar las condiciones para el día después de una eventual caída del Gobierno de La Habana.

Los cinco puntos que propone Phil Ehr para liberar a Cuba

El primer paso consiste en reconocer lo que Ehr considera una amenaza para la seguridad nacional estadounidense. El candidato sostiene que el régimen cubano no es únicamente un sistema político fracasado, sino también un aliado de potencias adversarias de Washington.

En su publicación acusa a La Habana de facilitar la influencia de China y Rusia en el hemisferio occidental y de respaldar redes vinculadas al narcotráfico. Estas últimas afirmaciones forman parte de su argumentación política y no fueron acompañadas en el mensaje por nuevas pruebas documentales.

El segundo punto establece una condición fundamental: convencer a la sociedad estadounidense y conseguir la autorización del Congreso para emplear todos los recursos necesarios, incluidas las fuerzas armadas.

“Debemos explicar la amenaza, establecer objetivos claros y obtener la autorización del Congreso para movilizar todas las capacidades de nuestro Gobierno, incluidas las fuerzas militares”, escribió.

Ehr considera que solo mediante el procedimiento constitucional estadounidense podrían obtenerse la autoridad y los recursos suficientes para coordinar una operación de semejante alcance, con participación del Gobierno y del sector privado.

El tercer componente se refiere directamente al futuro de los cubanos. El candidato rechaza que la salida del régimen sea interpretada como el final del proceso de liberación.

“La liberación no puede significar simplemente eliminar una dictadura. Debemos prepararnos para una transición democrática dirigida por el pueblo cubano, apoyada por Estados Unidos y la comunidad del exilio cubano en todo el mundo”, expresó.

Su propuesta exige considerar anticipadamente las dificultades económicas, humanitarias, políticas y de seguridad que podrían surgir tras un cambio de gobierno, sin sustituir la autodeterminación de los ciudadanos cubanos.

“Estados Unidos no debe rehuir la acción militar cuando sea verdaderamente necesaria”

El cuarto punto aborda uno de los aspectos más delicados del planteamiento: las condiciones para justificar el uso de la fuerza militar contra el régimen de La Habana.

“Estados Unidos no debe rehuir la acción militar cuando sea verdaderamente necesaria”, afirmó Ehr, aunque inmediatamente estableció una serie de requisitos para cualquier decisión de intervenir.

El excomandante mencionó los principios de la guerra justa, la doctrina Powell y las normas aplicables al uso legal y ético de la fuerza. Entre los requisitos enumeró objetivos claros, autoridad legítima, proporcionalidad, recursos adecuados y un plan creíble para alcanzar los resultados esperados.

La doctrina Powell, asociada al exsecretario de Estado y general Colin Powell, establece criterios orientados a evitar intervenciones militares sin objetivos definidos, respaldo suficiente o una estrategia para concluir las operaciones.

El quinto punto se centra en proteger tanto la seguridad estadounidense como la vida de los cubanos.

“Nuestra estrategia debe eliminar las amenazas contra Estados Unidos y nuestros socios democráticos en todo el hemisferio occidental, mientras protege al pueblo cubano de la violencia, las represalias y el caos”, sostuvo.

A continuación, resumió una de las ideas principales de su intervención: “Debemos estar preparados no solo para poner fin a una dictadura, sino también para ayudar a garantizar una paz duradera”.

El mensaje no establece una fecha para intervenir, unidades militares participantes ni operaciones concretas. Sus cinco puntos constituyen condiciones políticas y estratégicas propuestas por el candidato, no un plan operativo aprobado por Washington.

Un candidato demócrata que desafía la estrategia de Trump hacia Cuba

La publicación profundiza una postura que Ehr comenzó a desarrollar meses atrás. En abril, el exmilitar pidió asfixiar al régimen cubano en lugar de negociar con sus dirigentes, aunque entonces no explicó cómo debía ejecutarse esa estrategia.

Posteriormente, en agosto, presentó un plan de seis puntos y anunció que apoyaría una acción militar decisiva para derrocar al Gobierno comunista, siempre que existiera una misión legal, creíble y claramente definida.

Su pronunciamiento de octubre no constituye, por tanto, la primera formulación de esa propuesta, pero sí una exposición pública especialmente directa de las condiciones que considera necesarias para llevarla adelante.

En septiembre, también respondió a las amenazas militares de Miguel Díaz-Canel, criticando que el gobernante cubano hablara de defender la Isla hasta la última gota de sangre.

Su cuestionamiento actual a “Cuba Next” adquiere relevancia porque esa expresión ha sido utilizada por numerosos cubanos que reclaman una acción estadounidense contra el régimen. El cantante Osmani García, por ejemplo, gritó esa consigna durante una recepción en la Casa Blanca a finales de septiembre.

El candidato también busca diferenciarse de su rival republicano, Carlos Giménez, antes de las elecciones legislativas del próximo 3 de noviembre. Sin embargo, su planteamiento no representa una decisión del Ejecutivo estadounidense ni significa que exista una operación militar contra Cuba en preparación.

Además, cualquier iniciativa tendría que superar importantes obstáculos políticos y legales. La Constitución de Estados Unidos atribuye al Congreso facultades sobre la declaración de guerra, y el empleo de la fuerza contra otro Estado también está sometido a restricciones del derecho internacional.

Para Ehr, el objetivo final debe ir mucho más allá del derrocamiento del régimen: “Una Cuba libre es posible, y la liberación requiere más que consignas. Requiere liderazgo estadounidense, legitimidad del Congreso, autodeterminación cubana y una estrategia seria para alcanzar la libertad sin sacrificar a las personas a las que buscamos ayudar”.

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