
El prisionero político cubano Miguel Díaz Bauzá de 81 años deberá cumplir otros ocho años de prisión, tras pasar tres décadas encarcelado por su participación en un intento de derrocamiento del régimen cubano en 1994. Actualmente recluido en el Campamento 2 en Remedios, Villa Clara; Díaz Bauzá esperaba ser liberado el 15 de octubre de 2024, pero su hija Karen María León Alfonso se enteró ese día que deberá permanecer en prisión hasta 2032.
La familia esperaba su liberación después de cumplir los 30 años en prisión bajo la condena impuesta de “infiltración”, “entrada ilegal al país”, “terrorismo” y “otros actos contra la seguridad del Estado”. Sin embargo, en 2002, el régimen de la Isla le agregó una condena conjunta de 30 años debido a un incidente en la prisión de Camagüey, según informó su hija a Diario de Cuba.
León Alfonso confesó desconocer los detalles del problema que llevó a la extensión de la condena. “Él siempre me ha mantenido al margen. Sé que hubo un problema, pero no me ha querido decir cuál”, afirmó. El incidente al parecer fue una protesta en 2002, cuando cientos de presos en la prisión de Kilo 8, en Camagüey, entre ellos Díaz Bauzá, exigieron mejores condiciones de vida.
A pesar de su edad avanzada y su deteriorada salud, Díaz Bauzá sigue mostrando fuerza de voluntad. “Es una persona fuerte, pero muy mayor y con muchos años en condiciones difíciles”, señaló su hija. Los problemas de salud que enfrenta incluyen afecciones en la piel, la próstata y los huesos, las cuales se han agravado con el tiempo en prisión.
En 2022, el prisionero fue transferido a un régimen de menor rigor en el correccional “Campamento la 2”, permitiéndole obtener pases bimensuales para visitar a su hija, sus dos nietas y sus tres bisnietos. A pesar de estas visitas, la familia considera inadmisible que un prisionero político permanezca en la cárcel después de tres décadas.
El caso de Díaz Bauzá es visto como emblemático por la comunidad exiliada cubana, al sumar otro nombre a la lista de prisioneros políticos que han pasado décadas en las cárceles del régimen. El periodista y exprisionero político Pedro Corzo, director del Instituto de la Memoria Histórica Cubana Contra el Totalitarismo, denunció el caso públicamente, comparándolo con el de Mario Chanes de Armas, otro opositor que cumplió 30 años por motivos políticos.
En 2020, la lucha de Díaz Bauzá fue reconocida con el “Premio Libertad Pedro Luis Boitel”, otorgado por el Directorio Democrático Cubano. Este reconocimiento fue otorgado por su tenacidad en la búsqueda de un cambio democrático en Cuba.
Bauzá nacido en Caibarién, Villa Clara, el 19 de marzo de 1943; es uno de los presos políticos más antiguos de Cuba y con la perspectiva de otros ocho años en prisión saldría de la cárcel con una edad cercana a los 90 años. A medida que la situación se prolonga, su familia y defensores continúan exigiendo su liberación inmediata.
El Gobierno cubano ha sido criticado por organizaciones internacionales y activistas de derechos humanos por mantener a prisioneros políticos encarcelados por largas décadas, lo cual, consideran, es una violación de los derechos humanos. El caso de Díaz Bauzá pone en evidencia esta práctica y el costo humano de la represión política en la Isla.
Y al terrorista en jefe solo lo tuvieron 24 meses en prisión después d haber sido el líder d un asalto armado con muertos militares, tremendo llanto q armó estando preso q se puede leer en el libro ‘ cartas desde la cárcel’