
La Central Termoeléctrica Antonio Maceo, conocida como Renté, en Santiago de Cuba, experimentó una nueva falla este martes por “problemas en la Automática”. El incidente ocurrió a las 19:38 horas, cuando la Unidad 6 dejó de generar energía. Esta falla se suma a las averías ya reportadas en otras plantas claves del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), lo que ha intensificado la crisis energética en Cuba.
Según la Unión Eléctrica (UNE), el déficit en la disponibilidad energética ha aumentado, con un pronóstico de afectación de 1.716 MW para la noche del miércoles. Esto representa una mayor presión sobre un sistema eléctrico ya comprometido por las constantes averías y la falta de mantenimiento adecuado en las plantas termoeléctricas.
En la jornada anterior, la afectación alcanzó los 1.703 MW, y se prevé que la situación se mantenga similar en los próximos días, pues la planta Renté no es la única que enfrenta dificultades. Otras unidades clave, como la Unidad 2 de la planta Felton, la Unidad 3 de Santa Cruz y la Unidad 8 de Mariel, también están fuera de servicio debido a averías.
El sistema eléctrico está luchando por cumplir con la demanda de energía de la población, con una máxima demanda pronosticada de 3.300 MW, mientras que la disponibilidad actual es de solo 1.654 MW.
Además de las fallas técnicas, la falta de combustible sigue siendo un factor crítico que agrava la situación. Las unidades generadoras en mantenimiento, como la Unidad 3 de Renté y la Unidad 3 de Santa Cruz del Norte, aún no están listas para entrar en funcionamiento, lo que aumenta la incertidumbre sobre la recuperación de la estabilidad del sistema.
La situación del sistema eléctrico cubano ha generado una creciente preocupación en la población. Con la falta de recursos para solucionar las averías y la escasez de combustible para las plantas generadoras, las autoridades no han podido garantizar la estabilidad del servicio, lo que afecta a millones de cubanos.
En redes sociales, los ciudadanos expresaron su frustración ante la situación. Muchos cuestionaron la falta de soluciones a largo plazo y señalaron que la promesa de la entrada en servicio de nuevas unidades generadoras, como la de la CTE Carlos M. de Céspedes en Cienfuegos, sigue sin cumplirse.
Comentarios como el de Jorge Luis Casso Valdivia, quien preguntó por la fecha exacta de entrada de la mencionada unidad, reflejan la desconfianza y desesperación de los cubanos ante la falta de respuesta clara por parte de las autoridades.
La falta de mantenimiento adecuado y la obsolescencia de la infraestructura eléctrica son algunos de los factores que contribuyen al deterioro del sistema. Usuarios como Lourdes Hernández señalaron la falta de inversión en la modernización de las plantas y criticaron la prioridad que se da a otros sectores por encima de la industria energética.
Según los comentarios de la población, el desinterés del gobierno en invertir en soluciones a largo plazo está llevando a Cuba a un colapso eléctrico.

