
El exvoleibolista cubano Alexeis Argilagos, integrante de la histórica selección nacional que conquistó la Liga Mundial de 1998, falleció a los 51 años, según confirmaron este fin de semana excompañeros y personas cercanas al deporte.
La noticia fue comunicada por la activista cubana Lara Crofs, a través de su cuenta de Facebook, y provocó numerosas muestras de pesar entre figuras del voleibol, aficionados y miembros de la comunidad cubana dentro y fuera de la Isla, quienes recordaron la trayectoria de uno de los atletas más representativos de una de las etapas más exitosas de esta disciplina.
De la élite mundial con Cuba a una larga carrera en Europa
Argilagos formó parte de la generación que llevó al voleibol masculino cubano a competir entre las principales potencias del mundo durante la década de 1990. Con 1,99 metros de estatura, desempeñó funciones defensivas en un momento en que la posición de líbero comenzaba a consolidarse en el escenario internacional, destacándose por su lectura del juego y capacidad para sostener la recepción del equipo.
Con la selección nacional conquistó el título de la Liga Mundial en 1998, resultado que permanece entre los mayores logros del voleibol cubano masculino. Un año después obtuvo la medalla de plata en ese mismo torneo. Además, integró el plantel que ganó la medalla de bronce en el Campeonato Mundial de Japón de 1998 y otro tercer lugar en la Copa de Campeones de 1997.
Su última gran cita con el equipo nacional fueron los Juegos Olímpicos de Sídney 2000. Tras ese torneo concluyó su ciclo con la selección cubana, como ocurrió con varios integrantes de aquella generación que posteriormente desarrollaron sus carreras fuera del país.
Primero jugó en Qatar y más tarde se estableció en Italia, donde permaneció durante más de veinte años. Allí defendió los colores de clubes como Isernia, Mantova, Castellana Grotte, Sora, Segrate, Brolo, Asti, Cirié, Canavese y Chieri. Su retiro del voleibol profesional llegó en 2022, cuando tenía 47 años.
Su legado también continúa a través de su hijo, Bryan Argilagos, nacido en Italia, quien se ha desarrollado como pasador y ha integrado selecciones juveniles y absolutas del voleibol italiano. El jugador formó parte del Perugia y continuará su carrera con el Cuneo.
Excompañeros y aficionados recuerdan su calidad humana
Tras conocerse la noticia de su fallecimiento, antiguos compañeros de equipo y seguidores del voleibol compartieron mensajes de despedida en redes sociales, resaltando tanto su carrera deportiva como sus cualidades personales.
“Hoy no solo se despide un campeón. Se despide un hombre que dedicó su vida a este deporte y cuya huella permanecerá en cada historia que recuerde aquellos años dorados del voleibol cubano”, expresó uno de los mensajes difundidos tras su muerte.
Otro de los homenajes señaló: “Descansa en paz, Alexeis Argilagos. Mis más sinceras condolencias a su esposa, a su hijo Bryan, a toda su familia, amigos y compañeros de equipo”.
Entre los comentarios también predominó el reconocimiento a su carácter. Quienes compartieron entrenamientos y competencias con el exjugador coincidieron en describirlo como “un hombre leal, sencillo, amigo de sus amigos y profundamente enamorado del voleibol”.