
Juan Pablo Roque González el espía cubano que se infiltró en los Hermanos al Rescate con la intención de pasar información al régimen de la Isla, falleció a los 70 años de edad el pasado 25 de noviembre de 2025, según la declaración en exclusiva que su exesposa, Ana Margarita Martínez, ofreció al periodista Mario Vallejo.
Martínez detalló que conoció de la muerte del exteniente coronel a través de Luis Domínguez, un amigo que aún mantiene contactos con militares dentro de Cuba.
Según la exesposa del espía, Roque había sido operado recientemente a corazón abierto y se encontraba en un estado de salud delicado cuando contrajo un virus común que circula en Cuba. La información fue corroborada por Domínguez, quien además habría contactado a la hija de Roque.
Ante la pregunta de Vallejo de si era justo que alguien muriese sin que hubiese justicia, Martínez expresó su descontento al señalar que, a pesar de los crímenes cometidos por el régimen cubano, aún no se ha hecho justicia por la muerte de los Hermanos al Rescate: “No se ha hecho justicia con relación a la muerte de los Hermanos al Rescate, con relación a las atrocidades que se han hecho en Cuba, de las muertes por parte de Fidel y Raúl Castro, y ese gobierno criminal. Uno más, uno más.”
¿Quién era Juan Pablo Roque?
A principios de los años noventa, Juan Pablo Roque era un mayor de la Fuerza Aérea Cubana que desertó del ejército tras nadar hasta la Base Naval de Guantánamo, donde se pronunció en contra del gobierno de Fidel Castro. Tras llegar a Miami, logró infiltrarse en la organización Hermanos al Rescate, que brindaba apoyo aéreo a los balseros cubanos, y desde allí pasó información a la inteligencia cubana como el agente “German”.
El 23 de febrero de 1996, un día antes del derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate en el que murieron cuatro personas, Roque abandonó inesperadamente Estados Unidos y viajó a La Habana, desde donde condenó a la organización.
Roque apareció en la televisión cubana el 26 de febrero de 1996, donde denunció a los Hermanos al Rescate como una organización ilegal y anticubana, cuyo propósito era provocar incidentes que deterioraran las relaciones entre Cuba y EEUU. En una entrevista con la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), declaró que el grupo planeaba introducir armas antipersonal en Cuba y volar torres de alta tensión para interrumpir el suministro de energía.
A pesar de haber sido desestimado como agente cubano por funcionarios estadounidenses, Roque negó desde Cuba trabajar para el régimen y afirmó que regresó a su país tras desilusionarse en el exilio. Alegó que Hermanos al Rescate planeaba atacar bases militares en Cuba e interrumpir sus comunicaciones de defensa.
Demandas de su exesposa Ana Margarita Martínez
Ana Margarita Martínez se casó con Juan Pablo Roque en 1994 en lo que llegó a ser una de las bodas más mediáticas de la comunidad cubana del Sur de la Florida. Convivieron juntos durante varios años, sin sospechar que Roque trabajaba para los órganos de inteligencia de Castro.
Se enteró de la doble vida de su entonces esposo a través de un video de CNN en 1996 y lo demandó por su implicación en la tragedia, logrando que un tribunal de Miami fallara a su favor en 2001.
A partir de ese momento, intentó cobrar la indemnización a través de órdenes judiciales que involucraban bancos con activos cubanos, en virtud de que Cuba fue incluida en la lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo en 1982.
También interpuso una demanda contra el banco JPMorgan Chase, alegando que la entidad financiera negó poseer fondos del Gobierno cubano necesarios para pagar una indemnización que le fue otorgada en los tribunales.
La demanda surge tras una larga batalla legal en la que Martínez, tras obtener un fallo a su favor, busca cobrar los $7 millones de indemnización por “angustia emocional” debido al abandono de Roque y los eventos relacionados con su implicación en el asesinato de cuatro voluntarios de Hermanos al Rescate por la Fuerza Aérea cubana en 1996.
El pleito se intensificó cuando, en 2007, JPMorgan Chase respondió que no poseía grandes activos cubanos en sus cuentas. Sin embargo, en 2011, el banco alcanzó un acuerdo con autoridades federales, comprometiéndose a pagar $88 millones por manejar $178 millones en transferencias electrónicas vinculadas a Cuba y nacionales cubanos entre 2005 y 2006.
Ahora, Martínez reclama $57 millones a JPMorgan Chase por daños y perjuicios relacionados con la negativa del banco de facilitar los fondos, en lo que considera un incumplimiento de su responsabilidad de cumplir con la sentencia que le otorgaba la indemnización.
En 2020, dos firmas de abogados, representantes de la cubanoamericana Ana Margarita Martínez, hicieron llegar la pasada semana a Netflix una carta anunciando que su clienta demandaría a la compañía de streaming por difamación. Específicamente, por la manera “fabricada” en que fue retratada en el filme La Red Avispa (The Wasp Network), informó El Nuevo Herald.
Aún quedan unas cuantas decenas de combatientes revolucionarios como Roque regados por todos los EEUU. A ver descúbranlos!
Roque murió con el deber cumplido. Claro que hubo justicia, se impidió que avionetas de otro país cruzaran el espacio aéreo cubano para realizar provocaciones contra el gobierno. Es una lástima que no las tumbaran a todas.