
El expelotero Danny Miranda Agramonte, actual director del equipo Ciego de Ávila en la Serie Nacional de Béisbol, falleció el pasado domingo en el hospital Antonio Luaces Iraola a sus 47 años de edad. Según la versión oficial, sufrió una obstrucción intestinal que requirió una intervención quirúrgica urgente a la cual no sobrevivió.
De acuerdo con el diario oficialista local Invasor, Miranda llegó al hospital con una fuerte inflamación abdominal. Tras ser operado, los médicos detectaron un cuadro grave y advirtieron a la familia sobre la seriedad de la situación. Finalmente se dio el peor desenlace.
Como director, condujo a los Tigres de Ciego de Ávila al título de la III Liga Élite del Béisbol Cubano en 2025 y también estuvo al frente del equipo Cuba sub-23, al que llevó a la clasificación para el próximo Mundial de la categoría tras su actuación en el torneo continental disputado en Panamá.
Antes de asumir responsabilidades en el banco, había construido una sólida carrera como pelotero. Comenzó en categorías inferiores como receptor, aunque luego se consolidó sobre todo como inicialista.
Fue un bateador derecho de fuerza, cuarto bateador de su equipo provincial y habitual en selecciones nacionales, con participación en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, donde integró el equipo cubano campeón.
En 12 Series Nacionales acumuló una trayectoria estadística destacada. El contenido aportado señala que conectó más de mil hits, mantuvo promedio ofensivo de .290, sumó 88 jonrones y remolcó 542 carreras. También sobresalió a la defensa de la primera base, con un promedio de fildeo de .994, cifra que refuerza su perfil como uno de los jugadores más sólidos de su provincia.
Tras abandonar la práctica activa del béisbol en 2008 y pasar por el softbol, Miranda se dedicó a formar nuevas generaciones. Era un estratega en ascenso, respetado por su carácter, su conocimiento del juego y su capacidad para conducir a planteles jóvenes.
Su fallecimiento deja inconclusa una etapa que todavía parecía en desarrollo. Expertos en el deporte coinciden en que era una de las figuras llamadas a tener protagonismo en el futuro inmediato del béisbol cubano.
La muerte de Miranda ocurrió apenas días después del fallecimiento repentino del joven pelotero Reinaldo John Lovell Querol, también vinculado a Ciego de Ávila. Esa cercanía entre ambos sucesos aumentó el impacto entre los aficionados, que ven cómo la pelota avileña ha recibido dos golpes severos en muy poco tiempo.
En redes sociales la afición ha expresado mensajes de condolencias a la familia. Aficionados, amigos y seguidores lo describen como una persona respetuosa, un buen compañero y un director que se ganó rápido el respeto del equipo. Otros lamentan que haya muerto tan joven y asocian su partida con el duro momento que vive el béisbol cubano.
El sepelio de Danny Miranda se producirá a las 3:00 p.m. del lunes 6 de abril en el Cementerio Municipal de la capital avileña.
¿Por qué es tan grave una obstrucción intestinal?
El expelotero falleció a causa de una trombosis mesentérica, una enfermedad tan peligrosa como poco conocida. Se trata de un coágulo que bloquea el flujo de sangre hacia el intestino. Esto provoca que el órgano comience a morir en cuestión de horas.
Aunque se opere, muchas veces el daño ya es irreversible. Es una de las emergencias más graves del abdomen porque el intestino deja de recibir sangre y el tejido puede morir en pocas horas lo cual puede causar infección general (sepsis) y fallo de órganos.