
En las últimas horas, el periodista Adelth Bonne Gamboa confirmó el fallecimiento de la madre de la activista trans Kiriam Gutiérrez, un acontecimiento que ha generado conmoción en la comunidad cubana. Ligia, como era conocida, enfrentó problemas de salud durante varios años, incluyendo alzhéimer desde 2018.
El pasado 24 de diciembre, su estado se agravó debido a convulsiones, lo que obligó a su hospitalización de urgencia. Aunque los médicos lograron estabilizarla temporalmente y pudo regresar a su hogar, un mensaje publicado por Bonne Gamboa reveló que Ligia enfrentaba un cuadro médico delicado: bronconeumonía y antecedentes de coma diabético.
El tratamiento de estos padecimientos requería medicamentos específicos, como Metformina y Levofloxacino de 500 mg. Ante la escasez de estos fármacos en Cuba, Bonne Gamboa hizo un llamado público para conseguirlos, resaltando las dificultades que enfrentan las familias para acceder a medicinas esenciales.
En su publicación, expresó: “Si alguien puede ayudar, contacte a Kiriam o a mí. En Cuba, la salud pública es un caos y conseguir medicamentos depende de nuestros propios medios”.
La noticia de su fallecimiento llega pocos días después de un emotivo testimonio de Kiriam sobre su madre. En un video, la activista compartió una anécdota que refleja el carácter solidario y valiente de Ligia.
Narró cómo, en un episodio de represión, fue arrestada junto a otras mujeres trans. Su madre, desafiando a las autoridades, exigió su liberación y la de todas las detenidas: “Ligia se plantó en el lobby de la estación y, sin dudarlo, reclamó nuestros derechos. Cuando le entregaron una pila de carnés de identidad para identificarme, pidió que liberaran a todas”.
El legado de Ligia no solo marcó la vida de Kiriam, sino también la de muchas mujeres trans que encontraron refugio y apoyo en su hogar. “Por mi casa pasaron muchas mujeres trans expulsadas de sus familias. Mi madre las cuidó y las alimentó”, recordó Kiriam.
Aún se desconoce si la falta de los medicamentos necesarios influyó en el desenlace fatal. Sin embargo, la situación pone en evidencia las dificultades del sistema de salud cubano, donde la escasez de recursos básicos afecta a miles de personas.
La pérdida de Ligia deja un vacío significativo, pero también un ejemplo de amor incondicional y lucha por la dignidad de los más vulnerables. La comunidad que rodea a Kiriam y su madre ha manifestado su apoyo, resaltando el impacto que Ligia tuvo en la vida de quienes compartieron su camino.
En este difícil momento, Kiriam agradeció las muestras de solidaridad y recordó que su madre vivirá en cada acto de resistencia y compasión hacia quienes enfrentan la discriminación y el abandono.

