
Robert Towne, escritor de Hollywood conocido por su emblemático guion para la película Chinatown, ha fallecido a los 89 años. La publicista Carri McClure informó que el galardonado con el Premio Óscar murió en su residencia en Los Ángeles.
“El legendario guionista y cineasta Robert Towne falleció pacíficamente en casa rodeado por su querida familia el lunes, 1 de julio de 2024”, declaraba el comunicado de prensa.
Se espera que la información sobre la ceremonia en su honor se anuncie próximamente. La familia Towne agradece el respeto a su privacidad en estos momentos.
Towne fue una figura central del movimiento New Hollywood en la década de 1970. Su talento dejó una marca indeleble en numerosos clásicos, aunque su nombre no siempre aparecía en los créditos.
El director Francis Ford Coppola, al recibir su Óscar por la película El Padrino, reconoció a Towne desde el escenario: “Crédito a quien lo merece… [por] la muy hermosa escena entre Marlon [Brando] y Al Pacino en el jardín”.
Este reconocimiento elevó a Towne al estrellato en el New Hollywood. Durante su carrera, fue nominado al Óscar por sus guiones en tres ocasiones consecutivas en la década de 1970, llevándose la estatuilla por Chinatown.
El actor Jack Nicholson protagoniza la mencionada película, interpretando a un detective privado en los años 1930, quien al investigar a un esposo infiel descubre un mundo de corrupción en Los Ángeles.
La trama compleja, los diálogos con humor ácido y los temas profundos convirtieron al largometraje, dirigido por el franco-polaco Roman Polanski, en un referente en las escuelas de cine.
Una polémica, ocurrida durante esa época, fue que el director cambió el final para hacerlo más sombrío que el ideado por Towne; y eso provocó una larga rencilla entre ambas, la cual duró varios años.
A pesar de su éxito, la carrera de Towne nunca volvió a alcanzar esas alturas. La secuela, Chinatown 2, dirigida y protagonizada por Nicholson, recibió críticas en su mayoría negativas.
En 1990, Towne colaboró con Tom Cruise en Días de trueno. La dupla también trabajó en Sin salida (1993) y en la primera entrega de la franquicia Misión: Imposible. Más tarde, fue asesor de producción en la exitosa serie televisiva Mad Men.