
El joven cubano Eduardo Sotomayor falleció el pasado 9 de octubre en Austin, Texas. Ante la lamentable situación, su familia solicita ayuda para poder repatriar su cuerpo y darle un último adiós en Cuba.
La tragedia ha dejado a la familia en profundo dolor, así como con una gran preocupación, ya que la repatriación de un ser querido resulta un desafío económico considerable, informó la página de Facebook La Tijera, sin dar detalles sobre cómo ocurrió el fallecimiento.
La hermana de Eduardo, Saimi Sotomayor, ha compartido el número de contacto para quienes deseen colaborar en el proceso de repatriación. Las personas interesadas en hacer donaciones pueden transferir fondos a través de Zelle al número (502) 701-6076, a nombre de Midalsy Rodríguez Rico.
Al realizar la transferencia, se solicita colocar la palabra “Familia” en el mensaje para asegurar que los fondos sean destinados al propósito indicado.
Por otro lado, en Colorado, una joven madre cubana de 25 años, Yeily Martínez Pérez, originaria de Sancti Spíritus, falleció el pasado 7 de octubre a causa de un trágico accidente de tráfico. La joven, que estuvo hospitalizada en estado crítico tras el siniestro, falleció el 11 de octubre, después de haber sido diagnosticada con muerte cerebral.
El accidente ocurrió alrededor de las 2:00 p.m. en la autopista 30, cerca del marcador de la milla 293, en el condado de Albany, al sur de Rock River, cuando un venado atravesó la vía y la familia no pudo evitar la colisión.
Yeily viajaba en el asiento trasero sin el cinturón de seguridad, mientras que su hijo de 23 meses, también en la misma zona del vehículo, iba correctamente asegurado. El esposo de Yeily, Frey Lara Hernández, sufrió fracturas en las costillas y otras lesiones, mientras que el bebé, aunque con un golpe en la cabeza, se encuentra estable.
La familia ha iniciado una campaña para cubrir los gastos funerarios y repatriar los restos de Yeily a Cuba, su tierra natal. Para quienes deseen contribuir a la causa, se ha habilitado el número de Zelle (305-724-1915) para recibir donaciones.
Yeily Martínez Pérez había emigrado a Estados Unidos hace aproximadamente dos años con la esperanza de un mejor futuro. Amigos y conocidos la recuerdan como una joven alegre, trabajadora y profundamente dedicada a su familia.

