
La crisis energética en Cuba continúa agravándose en pleno verano. El martes 20 de agosto de 2024 se registró la salida inesperada de la Central Termoeléctrica (CTE) Felton lo cual hace que el pronóstico de apagones para el horario pico sea por 940 MW, que deberán ser desconectados conforme a la programación de cada provincia. La Habana no entra dentro del reparto de apagones.
Desde las primeras horas de la mañana, la Unión Eléctrica (UNE) reportó la salida de servicio de la unidad número uno de Felton, junto con la unidad cuatro de la CTE Carlos Manuel de Céspedes en Cienfuegos. Ambas fallas han reducido la capacidad de generación del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), contribuyendo al déficit total que ha llevado al colapso de la red.
Según el ingeniero Lázaro Guerra Hernández, director general de Electricidad del MINEM, la unidad de Felton presentaba un problema en la caldera que no pudo ser sostenido, lo que obligó a su salida anticipada. Estas dos unidades, consideradas clave para la generación base, estarán fuera de servicio durante al menos cuatro días.
Además, el SEN enfrenta limitaciones adicionales por la indisponibilidad de otras plantas. Las unidades uno y dos de la CTE Santa Cruz del Norte también están fuera de servicio por problemas técnicos, lo que añade 398 MW al déficit de generación. La situación se agrava con la falta de combustible en 44 centrales de generación distribuida, afectando otros 202 MW.
La combinación de estas fallas ha llevado a que la disponibilidad de energía en el país sea insuficiente para cubrir la demanda. A las 7:00 a.m., la capacidad de generación del SEN era de 2270 MW, mientras que la demanda alcanzaba los 2320 MW, dejando un déficit de 120 MW. Sin embargo, la situación se deteriorará aún más durante las horas pico, con una afectación estimada de 940 MW en la noche, cuando la demanda se espera que alcance los 3150 MW.
El déficit energético no solo impacta a la población con apagones prolongados, sino que también afecta gravemente a la economía del país, que ya enfrenta desafíos significativos debido a las sanciones internacionales y la escasez de recursos.
Los apagones se mantendrán durante todo el día, con una afectación de 400 MW en horas del mediodía, y se intensificarán en la noche. Las autoridades han instado a la población a mantenerse informada a través de los canales oficiales y a prepararse para un periodo prolongado de interrupciones en el servicio eléctrico.
Sin embargo, la desgracia no es equitativa entre todos los cubanos. Más allá de que los dirigentes disfrutan de privilegios, hay una total inequidad entre La Habana y el resto de las provincias, sobre todo en el oriente del país. Estas últimas soportan las cargas de apagones más pesados que incluyen hasta 18 horas de corte de energía continuada. La política del régimen castrista es proteger a los capitalinos, dado que una protesta masiva en La Habana por falta de energía es más compleja de extinguir debido a la alta densidad poblacional.

